Una insólita escena ocurrió en una finca del municipio de La Unión, en el Oriente antioqueño, cuando una vaca parió dos terneras el pasado 26 de agosto. La primera cría, de color café, nació sana y sin complicaciones, pero aproximadamente una hora después la madre dio a luz una segunda ternera que presentaba una malformación congénita: dos cabezas perfectamente formadas. El animal logró nacer con vida, pero falleció apenas cinco minutos después del parto, según relató Daniela González, miembro de la familia propietaria del predio, quien fue testigo directo del suceso.
“Pensamos que la vaca tendría una sola cría, pero luego vimos que volvía a parir y nos sorprendimos al ver a la segunda ternera. Tenía dos cabezas. Nunca habíamos visto algo igual”, expresó González, visiblemente asombrada por el extraño fenómeno. La familia, que prefirió no revelar su nombre completo, aseguró que en la finca jamás se había registrado un caso similar, y que tanto la madre como la primera ternera se mantienen en buen estado de salud.
¿Qué es la bicefalia?
La bicefalia, o presencia de dos cabezas en un mismo cuerpo, es una anomalía congénita extremadamente rara que se produce cuando hay una división incompleta de gemelos idénticos durante el desarrollo embrionario. En bovinos, la incidencia mundial de este tipo de malformación se estima entre el 1% y el 3% de los nacimientos, aunque algunos informes la elevan hasta el 5% cuando se consideran otros fenómenos de duplicación. El primer caso documentado de bicefalia bovina en Colombia ocurrió en 2022 en el municipio de Arauquita, Arauca, y fue analizado por los especialistas Laura García, Samuel Hernández y Jeiczon Jaimes.
“Esta historia nos tiene muy asombrados”
Familia propietaria de la finca, La Unión, Antioquia
El hecho, reportado inicialmente por el medio regional Mi Oriente y difundido por la Alcaldía de La Unión con imágenes del caso, generó una ola de reacciones en redes sociales. Mientras algunos usuarios hicieron interpretaciones religiosas —“Todo está escrito en la Biblia: el dragón de las siete cabezas”—, otros optaron por el humor y sugirieron irónicamente el turismo de avistamiento de terneros con dos cabezas. La comunidad científica, por su parte, recuerda que estos casos, aunque impactantes, son parte de las anomalías que pueden ocurrir en la naturaleza y no representan un riesgo para el ganado en general.










