La senadora Paloma Valencia encendió las alarmas políticas este martes al advertir sobre un peligroso escenario de desestabilización, luego de que Carlos Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, afirmara en una entrevista que, de perder el petrismo en la segunda vuelta presidencial, el país se “incendiará”. Valencia, quien obtuvo un 6,92% de los votos en la primera vuelta y quedó en tercer lugar, respondió a través de un video en redes sociales a los dichos de Carrillo, quien habló con la periodista Eva Rey sobre una eventual derrota del candidato oficialista Iván Cepeda.
Las declaraciones de Carrillo, quien aseguró que “la mitad del país es petrista y ese sector quiere seguir avanzando”, generaron una reacción inmediata y contundente por parte de la oposición. En su mensaje, Valencia no solo rechazó la idea de una insurrección, sino que hizo un llamado directo a la madurez democrática de todos los sectores políticos, especialmente de la izquierda. “No hay nada inevitable. Los liderazgos en este país tienen que madurar. Cuando uno pierde y es demócrata, uno tiene que aceptar los resultados”, afirmó la senadora del Centro Democrático, recalcando que la aceptación debe ir más allá de un simple “para afuera” e implicar un verdadero compromiso con el bienestar del país.
Críticas a la “izquierda radical” y llamado a las fuerzas armadas
La senadora Paloma Valencia fue directa al señalar que las palabras de Carlos Carrillo reflejan el pensamiento de amplios sectores de la izquierda radical en Colombia. “Lo que está diciendo Carlos Carrillo es lo que está pensando mucho de la izquierda radical de este país, es inaceptable. Cuando uno juega en democracia, uno tiene que respetar los mandatos”, sentenció. Valencia contrastó esa postura con la conducta del Centro Democrático, recordando que, a pesar de haber discutido y opuesto proyectos del gobierno de Gustavo Petro, nunca recurrieron a vías antidemocráticas, paros o intentos de tumbar al presidente. “Si gana el fascismo, se recrudecerá la violencia porque es una política de odio y de deshumanización del otro, el país se va a incendiar porque la represión regresará”, había dicho Carrillo, a lo que Valencia respondió con una advertencia clara sobre las consecuencias de ese discurso.
La senadora María Fernanda Cabal, también del Centro Democrático, se sumó a las críticas y exigió a Carlos Carrillo que explique a las autoridades cómo es posible que plantee que “indudablemente se incendiará el país” si pierden las elecciones. Cabal hizo un llamado directo a las Fuerzas Armadas para que garanticen el orden público y la estabilidad del país, subrayando la gravedad de un pronunciamiento que, desde la oposición, se interpretó como una amenaza velada. Por su parte, José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial de Abelardo de la Espriella, recalcó la fragilidad del discurso: “¿Cómo así, entonces ahora van a incendiar el país porque pierden un proceso de elección? Es que lo mínimo que un demócrata debería entender es que o se gana o se pierde”, afirmó Restrepo, quien aseguró que nunca llamaría a “atacar las estructuras” ni a “violentar socialmente” el país.
“Depende de los líderes contener las acciones de quienes pretenden acabar con este país. Los que estamos en Colombia, todos, tenemos que aprender que no nos va a ir bien, si no nos va bien a todos. Y esa es una consigna que hoy le quiero decir a la izquierda: la oposición se hace dentro del marco democrático”
Paloma Valencia, Senadora del Centro Democrático
En medio de la creciente tensión a solo cinco días de la segunda vuelta electoral, que se disputará el domingo 21 de junio entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia fue enfática al asegurar que “aquí nadie va a votar por miedo, ni nadie va a votar por las amenazas”. La senadora, que perdió en la primera vuelta con un 6,92% de los votos, consideró que estas declaraciones, lejos de amedrentar al electorado, alientan el voto en contra del proyecto petrista y refuerzan la necesidad de un compromiso democrático real.
Carlos Carrillo, quien fue exdirector de la Ungrd durante el gobierno de Gustavo Petro, intentó matizar sus declaraciones en las horas siguientes, aclarando que sus palabras “no pretendían incitar a la violencia, sino describir una realidad social marcada por la polarización” y que estaba “hablando de realidades”. Sin embargo, la controversia ya estaba desatada. La advertencia de la senadora Valencia y las reacciones de sus correligionarios Cabal y Restrepo pusieron sobre la mesa un debate profundo sobre los límites de la oposición y la responsabilidad de los líderes políticos en un país que, a una semana de definir su rumbo, enfrenta el fantasma de una posible desestabilización.












