La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, y la secretaria de Salud departamental, María Cristina Lesmes, declararon emergencia humanitaria en salud en 40 municipios del departamento para evitar el colapso total de la red hospitalaria. La medida fue consignada en la circular 1.220-1101-128, que ordena a las EPS e IPS adoptar medidas inmediatas y extraordinarias ante el panorama crítico que enfrenta el sistema. La decisión se tomó tras identificar el cierre de aproximadamente 2.000 servicios de salud y una ocupación hospitalaria que alcanza hasta el 220,7 % en servicios de alta complejidad y urgencias, lo que ha provocado retrasos en la atención, agravamiento de enfermedades e incremento de la mortalidad esperada.
La secretaria de Salud calificó la situación como dramática, señalando que la disminución de la oferta asistencial ha desencadenado una crisis sin precedentes en el departamento. Como parte de la declaratoria, la Gobernación interpondrá una acción popular contra el Ministerio de Salud, el Ministerio de Hacienda, la ADRES y la Superintendencia Nacional de Salud, buscando que el Gobierno nacional asuma su responsabilidad en el colapso del sistema. Mientras tanto, el departamento permanecerá en alerta amarilla y el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) intervendrá en los procesos de referencia y contrarreferencia que presenten demoras injustificadas, con el fin de garantizar la atención de miles de pacientes.
Plan regional de contingencia
Para hacer frente a la emergencia, se implementó un plan regional de contingencia que articula la red hospitalaria en cinco ejes estratégicos. En Cartago la coordinación estará a cargo del Hospital Universitario del Valle; en Tuluá, del Hospital Tomás Uribe Uribe; en Buga, del Hospital San José; en Palmira, de la Clínica Palma Real y el Hospital Raúl Orejuela Bueno; y en Cali y Jamundí, el trabajo se realizará de manera conjunta entre hospitales públicos y privados. El Hospital Universitario del Valle ya activó sus medidas de preparación, que incluyen el fortalecimiento de inventarios de medicamentos, la disponibilidad de talento humano y la adecuación de espacios para la atención.
Entre las acciones inmediatas contempladas en la circular se encuentran la liberación de camas hospitalarias, el fortalecimiento de la atención primaria, la agilización de citas prioritarias y la garantía de entrega oportuna de medicamentos y oxígeno domiciliario. La emergencia humanitaria permanecerá vigente mientras se evalúan los indicadores asistenciales, y se espera que con estas medidas se logre estabilizar la red de salud en el departamento. Además, la Línea 106 de atención en salud mental continúa funcionando las 24 horas del día para atender a la población que requiera apoyo psicológico durante esta crisis.











