La activista política Jerome Sanabria y Deisy Dorelly, una víctima de reclutamiento forzado por las Farc reconocida ante la Jurisdicción Especial para la Paz, divulgaron en redes sociales capturas de pantalla y notas de voz de conversaciones privadas en las que el comediante Camilo Díaz, conocido como Culotauro, habría intimidado y se habría burlado de Dorelly. La controversia se desató luego de que Dorelly expresara su rechazo a un video de humor negro sobre el reclutamiento de menores por las Farc, publicado en la emisión digital La Megacárcel, donde la comediante María Camila Fonseca, conocida como Macafolla, y la representante a la Cámara Laura Daniela Beltrán Fonseca, conocida como Lalis, abordaron con humor negro el dato de 18.677 menores reclutados.
En los mensajes divulgados, Dorelly solicita reiteradamente a Culotauro que deje de escribirle, en tres ocasiones según los fragmentos expuestos por Sanabria. La víctima califica los mensajes como hostigamiento, burla y revictimización, y señala que el comediante se habría ofrecido a comprar camisetas que ella vende para sostenerse económicamente, un gesto que tanto Sanabria como Dorelly interpretaron como una burla a su situación personal. En uno de los mensajes, Culotauro escribió: “Solo hago valer mi palabra, no se metió con un frío de espíritu, aquí estamos listos a todo”, frase que Dorelly consideró una amenaza directa.
Denuncia de acoso y solicitud de protección
Deisy Dorelly, quien fue reclutada, abusada y torturada desde los 10 años, ha solicitado formalmente protección e investigación a la Fiscalía General de la Nación, a los entes de control del Estado y a la Jurisdicción Especial para la Paz. En un comunicado difundido junto con las pruebas, Dorelly afirmó: “Le solicito a la Fiscalía General de la Nación, a todos los entes de control del Estado y a la Jurisdicción Especial para la Paz que adopten las medidas necesarias para proteger mi vida e investigar estos hechos. Ya me encuentro amenazada de muerte por los criminales que he denunciado y, ahora, también estoy siendo objeto de hostigamiento y acoso a través de redes sociales. No voy a permitir que continúen revictimizándome ni sometiéndome a una campaña de desprestigio y agresiones”.
«Solo hago valer mi palabra, no se metió con un frío de espíritu, aquí estamos listos a todo»
Camilo Díaz (Culotauro), en mensaje privado a Deisy Dorelly
Dorelly también exigió que el señor Culotauro sea investigado por las autoridades competentes y que se determine si su conducta ha contribuido al acoso y la revictimización que hoy está denunciando. La víctima sugirió que el comportamiento del comediante podría estar coordinado con otros creadores de contenido afines a la oposición política, aunque no presentó pruebas concretas de esa coordinación. Hasta el momento, Camilo Díaz no ha realizado un pronunciamiento oficial sobre los chats expuestos.
La polémica ha generado diversas reacciones en redes sociales y ha reabierto el debate sobre la protección y el respeto a las víctimas del conflicto armado colombiano. Organizaciones de víctimas y sectores políticos ya habían considerado el video de La Megacárcel como una forma de revictimización, y ahora la denuncia de Dorelly agrega un nuevo capítulo a la controversia. Mientras tanto, Jerome Sanabria y Deisy Dorelly continúan difundiendo las pruebas y exigiendo justicia, en medio de un clima de creciente tensión en el entorno digital.











