Ventas del comercio minorista en Colombia subieron 5,3% en julio por vehículos y tecnología

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El comercio minorista colombiano registró en julio de 2026 un crecimiento del 5,3% en sus ventas reales frente al mismo mes del año anterior, de acuerdo con los resultados publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). El comportamiento estuvo impulsado principalmente por el sector de vehículos, las motocicletas y la tecnología, cuya dinámica conjunta fue determinante para el balance general. Si se excluye el rubro de combustibles, el indicador asciende a 7,3%, lo que revela una fortaleza estructural del consumo en bienes durables y semidurables del país.

Tan solo tres grupos de mercancías explicaron 4,1 de los 5,3 puntos porcentuales del crecimiento total. Los automóviles y motocicletas para uso de los hogares crecieron un 21,8% y aportaron 2,4 puntos, mientras que otros vehículos y motocicletas aumentaron un 10,8% con una contribución de 1,1 puntos. Por su parte, la venta de televisores, equipos de sonido y video creció un 25,0% y sumó 0,6 puntos adicionales. De las 19 líneas que componen la medición, 14 presentaron resultados positivos, aunque persistieron las caídas en combustibles (-3,6%), prendas de vestir (-3,0%), repuestos (-2,0%), productos farmacéuticos (-0,7%) y calzado (-0,2%), lo que evidencia que la dinámica de consumo sigue siendo selectiva y concentrada en activos de mayor valor.

El comercio electrónico y los grandes almacenes, en expansión

El comercio por internet continúa ganando participación dentro del total de ventas minoristas. En julio de 2026 las ventas en línea crecieron 14,7% nominal y representaron el 2,6% del total, frente al 2,4% del mismo mes del año anterior. En el acumulado entre enero y julio, las ventas por internet avanzaron 21,1%, lo que confirma una migración sostenida de los consumidores hacia los canales digitales. En paralelo, los grandes almacenes e hipermercados registraron ventas nominales por 11,9 billones de pesos, un aumento de 9,6% frente al mismo periodo de 2025, y ocuparon a 225.894 personas, lo que significa un crecimiento de 1,6% en su planta de personal. En los primeros siete meses del año, la facturación nominal de este sector fue de 80,4 billones de pesos, un 12,0% más que en igual periodo del año anterior.

El empleo en el comercio minorista creció 1,0% en julio, pero con marcadas diferencias entre modalidades de contratación. Mientras el personal permanente aumentó 3,1% y los aprendices lo hicieron en 2,1%, la contratación temporal directa cayó 3,2% y la de las agencias de empleo retrocedió 8,0%. Este comportamiento refleja una consolidación de la formalidad laboral en el sector, con una base de empleo más estable y menos dependiente de la rotación temporal. En el acumulado enero-julio, el personal ocupado creció 1,6%, y en los últimos doce meses el avance fue de 1,8%, al tiempo que las ventas minoristas acumulan un incremento de 11,2%.

Dinámica regional y comercio mayorista

El comportamiento regional, sin incluir el rubro de combustibles, mostró un liderazgo claro de Cundinamarca con un crecimiento de 14,2%, seguida de Antioquia con 9,9%, Bogotá con 6,1%, Santander con 5,5%, Valle del Cauca con 3,6% y Atlántico con 3,4%. En materia de empleo, Antioquia fue el departamento que más aportó al crecimiento nacional con 0,4 puntos porcentuales, respaldado por una expansión de 2,2% en su ocupación, mientras que Cundinamarca creció 2,8% y Atlántico y Santander registraron caídas de 0,6% y 0,5%, respectivamente. Estas cifras revelan una estructura productiva heterogénea, donde los sectores exportadores y de servicios avanzan a un ritmo mayor que las economías de tradición más comercial.

El comercio mayorista, por su parte, reportó un crecimiento nominal de 3,1% en su margen comercial, impulsado fundamentalmente por el comercio de materias primas agropecuarias y alimentos, que creció 12,0%. Aunque el dato mayorista es menos dinámico que el minorista, su resultado sugiere una mejora en los inventarios y en la intermediación comercial, particularmente en la cadena agroalimentaria. Pese al balance positivo, el rubro de combustibles sigue siendo el principal lastre del resultado general, arrastrado por la menor demanda de gasolina y diésel en el mercado interno.

Con estos resultados, el comercio minorista colombiano cierra el séptimo mes del año con un crecimiento acumulado de 11,4% en sus ventas, una cifra que supera ampliamente la inflación proyectada para el periodo y que deja al sector en una senda de expansión para el segundo semestre. El desafío, advierten analistas, será sostener este ritmo en un entorno de tasas de interés todavía elevadas y de una recuperación gradual del consumo de los hogares, especialmente en las regiones que hoy muestran signos de desaceleración en la ocupación.

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