La actriz colombiana Viña Machado, reconocida por su participación en la adaptación de «Cien años de soledad», hizo una autocrítica pública durante su participación en el pódcast «Somos volcanes» del medio digital Volcánicas. En esa conversación, la intérprete reconoció que se equivocó al afirmar semanas atrás en el programa «La Tobón Show» que no creía en el feminismo, y explicó la diferencia entre no asumirse como feminista y negar la existencia de un movimiento histórico del cual, dijo, ella misma se beneficia.
Las declaraciones originales de Machado, en las que aseguraba que «no creo en el feminismo, creo en la igualdad», se viralizaron rápidamente y generaron una fuerte polémica en redes sociales y medios de comunicación. La actriz recibió incluso una réplica de Laura Camila Vargas, quien le señaló que no se pueden separar los derechos de las mujeres de sus luchas históricas. Ahora, en su nueva aparición en el pódcast, Machado intenta reparar el daño causado y asume con humildad la falta de conocimiento que la llevó a invalidar un movimiento entero.
Un error que pesa por el resonador
Durante la entrevista, la actriz fue contundente al explicar el verdadero alcance de sus palabras originales y por qué decidió rectificar. «Yo no vengo a recoger mis palabras», advirtió, antes de profundizar en la diferencia que ahora considera esencial: «Yo no dije que no era feminista. Yo dije: ‘No creo en el feminismo’. Y desde ahí anular todo un movimiento, desde ahí anular toda una historia, toda una lucha». En ese sentido, insistió en que una cosa es decir «no soy feminista», que es una postura válida, y otra muy distinta es negar la existencia del movimiento: «Una cosa muy distinta es que yo diga: ‘No soy feminista’, es válido… pero yo lo dije peor. Yo dije: ‘No creo'».
«¿Cómo vas a anular algo de lo que gozas? ¿Cómo vas a desconocerlo?»
Viña Machado, actriz colombiana
La actriz reconoció que su desconocimiento del tema fue la raíz del problema. «He llegado a la conclusión de que he leído muy poco de feminismo y eso me hace una ignorante del tema», confesó. Y profundizó en esa idea: «Mi poca lectura hacia el feminismo y al decir no creer fue como invalidarlo, fue como negarlo, fue como echar eso en un saco roto». Más allá del error individual, Machado reflexionó sobre el impacto que tuvieron sus palabras en otras personas: «Me di cuenta de que también hay muchas personas que piensan como yo dije, que resonaron con esas palabras. Y a mí me está pesando tanto no lo que dije, sino el resonador».
Una invitación a aprender juntas
Lejos de victimizarse, la intérprete utilizó su error para abrir una conversación colectiva. «Sí hay más Viñas que han tenido poco acceso a la literatura, a lo que es realmente el movimiento», afirmó, y agregó que su decisión de exponerse nuevamente en público busca aprender junto a quienes compartieron su postura previa. «Lo que estoy buscando en ponerme aquí es decir: ‘Oiga, aprendamos juntas’. ¿Quién nos puede guiar? ¿Quién es ese faro más allá de las grandes autoras?»
«Porque una cosa es ser feminista y la otra es ser una activista del feminismo. Y siento que muchas somos feministas desde el silencio, desde nuestros propios actos»
Viña Machado, en el pódcast Somos volcanes
Machado también contó que la polémica la afectó a nivel personal y emocional, pues sintió que sus declaraciones fueron utilizadas para validar conductas con las que no comulga. «Ha sido tomado como validar un montón de conductas con las que no comulgo, con las que no estoy de acuerdo. Entonces, esas dos cosas, entre la invalidación y la validación de un montón de atrocidades, es lo que me ha tenido cruzada emocionalmente», confesó. En medio de su autocrítica, la actriz describió su propio proceso como el de una «feminista silenciosa», que en su entorno no tuvo un reconocimiento explícito del movimiento hasta que estalló la controversia. Ahora, con la palabra en alto, intenta convertir su yerro en una oportunidad para aprender y para que otras personas en su misma situación también lo hagan.










