Viceministra de Defensa alerta falta de horas de vuelo para emergencias

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En medio del debate de control político sobre el impacto del fenómeno de El Niño en la Comisión Primera del Senado, la viceministra para las Políticas de Defensa y Seguridad del Ministerio de Defensa, Claudia Carrasquilla, denunció este 16 de octubre de 2026 que la fuerza pública ha agotado las horas de vuelo de sus aeronaves, situación que limita de manera crítica su capacidad para atender las emergencias derivadas de la temporada seca. La funcionaria explicó que los recursos aéreos disponibles resultan insuficientes frente a la magnitud de los desastres que están afectando al país, por lo que el ministerio se encuentra en una encrucijada para responder oportunamente a las comunidades que demandan apoyo.

El agotamiento de las horas de vuelo, según detalló Carrasquilla, responde al intenso uso que se les dio a las aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana, el Ejército Nacional y la Policía Nacional durante las emergencias previas, entre ellas los incendios forestales que azotaron varias regiones y el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026, cuyo epicentro dejó afectaciones en al menos dieciséis departamentos del territorio nacional. Esa operatividad constante, sumada a la necesidad de atender simultáneamente los efectos del fenómeno de El Niño, ha llevado al límite la capacidad logística de la institución, tal como lo advirtió la propia viceministra ante los senadores.

Un apoyo invaluable que ahora escasea

El Ministerio de Defensa ha sido un pilar fundamental en la atención de desastres, con un despliegue significativo de personal y recursos terrestres. De acuerdo con las cifras presentadas por la viceministra, el Ejército Nacional cuenta con 597 efectivos dispuestos para la atención de desastres, mientras que la Policía Nacional ha dispuesto 60 vehículos y 22 equipos especializados para el control de incendios forestales. Sin embargo, el problema radica en el componente aéreo, que es el que permite llegar a las zonas más apartadas y realizar descargas de agua con precisión. Durante el período 2023-2024, la institución movilizó a 8.334 efectivos y desplegó 531 vehículos para hacer frente a los incendios, logrando 343 apoyos directos para el control de llamas y 1.861 descargas aéreas con un total de 845.545 galones de agua, una operación titánica que demuestra la entrega de la fuerza pública, pero que ahora se ve frenada por la falta de horas de vuelo disponibles.

En su intervención, Carrasquilla fue enfática al señalar la difícil situación que enfrenta el ministerio: «En la actualidad, nosotros tenemos una necesidad, y podrían ustedes pensar y decir que por qué nosotros, como Ministerio de Defensa, estamos haciendo referencia. Y es que no tenemos las horas de vuelo suficientes para atender estas situaciones». La viceministra subrayó que la cartera cuenta con capacidades aéreas, terrestres, marítimas, fluviales, logísticas y humanas para apoyar a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), pero el déficit operativo las convierte en herramientas limitadas precisamente en el momento en que más se requieren.

«Que nosotros pudiéramos tenerlos a full y a punto para poder atender cada uno de ellos»

Claudia Carrasquilla, viceministra para las Políticas de Defensa y Seguridad

La viceministra también se refirió a las dificultades administrativas y de seguridad que agravan el panorama. Señaló que el Ministerio de Defensa enfrenta un déficit que se está «superando» gracias a la gestión de recursos con el Ministerio de Hacienda, aunque reconoció que la seguridad de los funcionarios en territorio se ha visto afectada por la presencia de organizaciones criminales que operan en las zonas más vulnerables a los desastres. Además, hizo alusión a los hechos de corrupción que han salpicado a la Ungrd, los cuales impactaron negativamente la atención de emergencias en un momento en que la preparación institucional es vital.

De manera paralela, la Ungrd presentó una hoja de ruta para el período 2026-2027 orientada a la preparación frente al fenómeno de El Niño, con un enfoque en la anticipación, el fortalecimiento institucional y la ejecución de acciones concretas contra el desabastecimiento de agua y los incendios forestales. No obstante, las alarmas encendidas por la viceministra de Defensa dejan en evidencia que, sin los medios aéreos necesarios, la capacidad real de respuesta del Estado seguirá siendo limitada frente a una crisis climática que no da tregua. La pregunta que queda flotando en el Congreso y en los territorios es si los recursos llegarán a tiempo para evitar que la falta de horas de vuelo se convierta en una tragedia anunciada.

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