Viceministro advierte: déficit de energía llega a 9% y reservas de gas caen 46%

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El viceministro de Energía de Colombia, Alex Fabián Cañas, lanzó una alarmante advertencia durante su participación en la feria de sostenibilidad organizada por AmCham: el país enfrenta un déficit de energía firme de entre el 8,5 y el 9 por ciento, mientras las reservas de gas natural registran una caída del 46 por ciento. Las cifras, recogidas por Blu Radio, evidencian un desbalance creciente entre la demanda y la capacidad instalada, agravado por el aumento del 24 por ciento en el consumo eléctrico frente a los niveles de 2019, sin que la infraestructura de generación y transmisión haya crecido al mismo ritmo.

El panorama que describió el funcionario es el resultado de múltiples factores que se han acumulado durante años. La potencia incorporada al sistema alcanza apenas el 25 por ciento de la que debería haberse sumado hasta ahora, y aproximadamente la mitad de los proyectos de transmisión eléctrica presentan retrasos significativos. Esto quiere decir que el crecimiento de la demanda, impulsado por la recuperación económica y la transición hacia usos más intensivos de electricidad, se ha topado con una oferta que no logra ponerse al día.

El desplome de la exploración de gas

En materia de gas natural, la situación es todavía más crítica. La actividad exploratoria se ha reducido drásticamente: los pozos exploratorios cayeron un 55 por ciento entre 2019 y 2025, mientras que los estudios sísmicos disminuyeron un 86 por ciento. Los equipos de perforación activos pasaron de aproximadamente sesenta en 2022 a unos treinta y tres en la actualidad, una reducción cercana al 50 por ciento que compromete directamente la reposición de reservas. Esta contracción, sumada al agotamiento de los yacimientos existentes, explica la alarmante caída del 46 por ciento en las reservas de gas natural del país.

El viceministro Cañas advirtió que este escenario genera una incertidumbre enorme para las empresas que requieren contratos de suministro de largo plazo, pues tanto el sector eléctrico como el gasífero enfrentan riesgos de desabastecimiento en los próximos años. Uno de los factores estructurales es la fuerte dependencia del sistema eléctrico colombiano de la generación hidroeléctrica, lo que convierte al fenómeno de El Niño y a la reducción de lluvias en una amenaza inmediata para la seguridad energética nacional.

Medidas urgentes y alternativas en el horizonte

Frente a este diagnóstico, el Gobierno ya adoptó algunas medidas para enfrentar la coyuntura, como aprovechar al máximo la generación térmica y conservar el agua de los embalses para los momentos de mayor presión. Además, se preparan campañas de ahorro y mecanismos para incorporar nuevas fuentes de generación al sistema. En paralelo, el viceministro anunció la reactivación de mesas interinstitucionales para destrabar proyectos prioritarios de hidrocarburos, con la participación de los Ministerios de Ambiente, Transporte e Interior, y luego se hará lo propio para el sector eléctrico.

Las alternativas para recuperar las reservas de gas pasan por desarrollar recursos costa afuera, como el proyecto Sirius en el Caribe colombiano, así como yacimientos no convencionales en el Valle Medio del Magdalena y fuentes asociadas a mantos de carbón. Según las proyecciones mencionadas por Cañas, si se desarrollan todas estas opciones, el potencial de reservas podría multiplicar por siete las actuales, un escenario que cambiaría radicalmente la posición del país en materia de autosuficiencia energética.

En el campo de las energías renovables, La Guajira se perfila como un polo de desarrollo clave: los proyectos que están en curso en ese departamento podrían sumar alrededor de mil megavatios de capacidad. Sin embargo, hoy la participación renovable en la generación diaria es todavía modesta, con unos veinte gigavatios-hora de un total aproximado de doscientos sesenta. Esto evidencia que, para lograr una transición sostenible sin sacrificar la seguridad energética, el país necesita avanzar de manera simultánea en la ampliación de infraestructura, la reactivación exploratoria y la incorporación de nuevas fuentes limpias.

La ampliación de la infraestructura de transmisión del Sistema de Interconexión Nacional, conocida como SPEC, fue mencionada como un ejemplo de las decisiones que se requieren con urgencia. El mensaje del viceministro es claro: acelerar las decisiones técnicas, ambientales y administrativas es indispensable para garantizar que los próximos años no encuentren a Colombia con las luces apagadas ni con industrias paralizadas por falta de gas. La seguridad energética y la transición sostenible no son caminos excluyentes, pero exigen una planificación rigurosa y una ejecución mucho más rápida que la observada hasta ahora.

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