Vicepresidenta Márquez instala foro Celac-África en Bogotá con carta de Cecile Fatiman leída por niños

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La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez Mina, instaló el Foro de Alto Nivel Celac-África en el Centro de Convenciones Ágora de Bogotá, donde llamó a reconocer las deudas históricas entre regiones del Sur Global mediante un emotivo mensaje que evocaba a la ancestra haitiana Cecile Fatiman. En su discurso oficial, Márquez enfatizó la necesidad de cooperación entre África, América Latina y el Caribe para superar desigualdades heredadas del colonialismo, la esclavitud y el racismo, destacando que este acto representa una justicia etnorracial con los ancestros.

Durante la ceremonia, dos menores leyeron una carta atribuida a Cecile Fatiman, figura clave en la Revolución Haitiana que culminó en 1804 con la creación de la primera nación negra independiente. La misiva, dirigida a los niños de África y las Américas, compartía la memoria de lucha contra el colonialismo y el racismo, exigiendo la devolución de las riquezas robadas y el reconocimiento de la dignidad arrebatada, cerrando con la frase «hasta que la dignidad se haga costumbre», que Márquez retomó en su intervención.

Contexto histórico y demandas de reparación

Cecile Fatiman, de origen haitiano, simboliza la resistencia que llevó a la independencia de Haití, aunque esta victoria fue seguida por una deuda impuesta por Francia que perpetuó desigualdades. La vicepresidenta subrayó que regiones como África, América Latina y el Caribe comparten riquezas naturales, culturales y humanas, pero enfrentan legados de opresión que la carta busca transmitir a nuevas generaciones para forjar un futuro de equidad.

«Este acto es un acto de justicia etnorracial con nuestros ancestros y ancestras»

Francia Márquez Mina, vicepresidenta de Colombia

Temas clave del foro para el Sur Global

El foro aborda desafíos comunes como el cuidado de la vida y la naturaleza, la transición energética, el cambio climático, el financiamiento justo, la soberanía alimentaria, la salud y la equidad digital, promoviendo una alianza estratégica para romper ciclos de desigualdad histórica y construir soberanía compartida.

«Mi nombre es Cecile Fatiman, soy una ancestra de origen haitiano. Les escribo para compartirles mi memoria de lucha contra el colonialismo y el racismo. Exigimos que devuelvan la riqueza que nos robaron y que reconozcan la dignidad que quisieron arrebatar»

Cecile Fatiman, en carta leída durante el evento

Con esta instalación, Colombia posiciona a Bogotá como epicentro de diálogos transformadores, reafirmando el compromiso del Sur Global con la memoria histórica como motor de justicia y desarrollo sostenible.

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