La candidata presidencial Vicky Dávila reprochó con dureza las declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien afirmó su disposición a volver a tomar las armas por la patria, pese al juramento que realizó en el Pacto de paz de 1989. Dávila calificó estas palabras como una amenaza no solo contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino directamente contra los colombianos, y predijo que al mandatario todo le saldrá mal, recordando que su mandato concluye el 7 de agosto de 2026. Las declaraciones se produjeron en redes sociales, con Petro publicando en X y Dávila respondiendo en Facebook, en medio de una escalada de tensiones políticas.
Petro hizo estas afirmaciones en respuesta a las amenazas y acusaciones de Donald Trump y el senador Marco Rubio, quienes cuestionaron la legitimidad de su gobierno y lo vincularon al narcotráfico. El presidente rechazó categóricamente esas imputaciones, defendió su patrimonio compuesto únicamente por una vivienda familiar pagada con su sueldo auditado, y dio instrucciones a las fuerzas armadas para defender la soberanía nacional. Además, relató su experiencia en la guerra y la clandestinidad, aunque aclaró que nunca fue militar, y llamó a la movilización popular en los municipios, instando a confiar en los soldados colombianos.
Tensión política a un año del fin del mandato
Las palabras de Petro generaron una inmediata reacción de Vicky Dávila, quien lo tildó de violento y torpe, advirtiendo que en el asfalto las cosas serán a otro precio una vez que deje el poder. Este intercambio en redes sociales aviva la polarización en Colombia, especialmente ante el cierre del período presidencial en 2026, y pone en el centro del debate la historia de Petro con el conflicto armado y su compromiso con la paz firmado hace más de tres décadas.
«Aunque no he sido militar sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar una arma más desde el Pacto de paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero (sic)»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Amenazar con volver a las armas y tomarse pueblos es una amenaza, no contra Trump, si no, contra los colombianos (sic)»
Vicky Dávila, candidata presidencial
Petro reiteró su conocimiento de lo que implica la guerra, jurando no portar un arma desde 1989, pero dejando abierta la posibilidad si la patria lo reclama. Dávila, por su parte, insistió en que el presidente es violento y que no se quedará en el poder eternamente. Este enfrentamiento público subraya la creciente tensión política en el país, con elecciones presidenciales en el horizonte y un contexto internacional que complica el panorama.

















