La Fiscalía General de la Nación presentó un video de seguridad que captura a Laura María Rave Sánchez, de 30 años, llegando con una garrafa de gasolina a un inmueble en el barrio La Milagrosa de Medellín el pasado 31 de enero, minutos antes de provocar un incendio que causó la muerte de su pareja, Alexis Ospina, de 28 años. Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en cárcel contra la mujer por los delitos de homicidio agravado e incendio agravado, tras una discusión entre la pareja que escaló a este trágico desenlace.
Las grabaciones de cámaras de seguridad muestran cómo Rave Sánchez compró el combustible en una estación de servicio cercana, rompió la ventana del inmueble donde se encontraba Ospina y arrojó el líquido inflamable en su interior, iniciando el voraz fuego. La víctima sufrió quemaduras en cerca del 70 por ciento de su cuerpo y, pese a ser trasladada de urgencia a un centro asistencial de Medellín, falleció 24 horas después debido a la gravedad de sus lesiones. La pareja tenía una hija de cuatro años, quien ahora está bajo la custodia de su abuela materna.
Investigación y captura de la implicada
La procesada, imputada formalmente por la Fiscalía, no aceptó los cargos durante la audiencia. Las pruebas incluyen múltiples videos de cámaras de seguridad que registran su llegada al lugar, los hechos del incendio y su salida, así como testimonios recolectados por el fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata de la Seccional Medellín. Tras los eventos, Rave Sánchez fue ubicada en Pereira, donde se presentó voluntariamente a la Defensoría del Pueblo y a la Policía, momento en el que se ejecutó la orden de captura en su contra.
«A lo que va del año van nueve muertes, nueve homicidios por intolerancia en la ciudad. Seis de ellos son por convivencia, directamente dentro del hogar… El mismo familiar, la persona más cercana, es la que lo pone en riesgo. Es un problema serio de salud mental también que tenemos en nuestra ciudad.»
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
Este caso resalta la creciente preocupación por los homicidios por intolerancia en Medellín, con nueve registrados en lo que va del año, seis de ellos vinculados directamente a la convivencia en el hogar, subrayando un problema de salud mental que afecta las dinámicas familiares más cercanas en la ciudad.















