El estadio El Teniente de Rancagua fue escenario de un tenso episodio el pasado 30 de julio, cuando el árbitro colombiano Wilmar Roldán protagonizó un enfrentamiento físico con Leandro Paredes, capitán de Boca Juniors, durante el partido válido por la Copa Sudamericana. El incidente ocurrió en el minuto 67 del segundo tiempo, cuando el juez sancionó una falta cometida por el defensor Nicolás Figal sobre el jugador de O’Higgins, Martín Sarrafiore, cerca del área.
Al acercarse Roldán para amonestar a Figal, Paredes reclamó airadamente la decisión y apartó uno de los brazos del árbitro. La respuesta del juez colombiano fue inmediata: lo empujó para abrir espacio y acto seguido le mostró la tarjeta amarilla, mientras le dijera “Conmigo no”, según se pudo apreciar en la captación de las cámaras de televisión. El volante argentino, quien es excampeón del mundo con la selección de su país, continuó discutiendo con palabras fuertes antes de alejarse del lugar.
Una discusión que opacó el trámite del partido
La protesta de Paredes por la sanción arbitral generó un momento de máxima tensión en un duelo que Boca Juniors necesitaba ganar para asegurar su pase a los octavos de final del torneo continental. Wilmar Roldán, árbitro de amplia trayectoria internacional, se mantuvo firme en su decisión y no dudó en aplicar la amarilla al capitán xeneize, pese al historial y jerarquía del jugador argentino.
“Conmigo no”
Wilmar Roldán, árbitro del partido
Más allá del escándalo, el desarrollo del encuentro dejó un desenlace agridulce para el conjunto argentino: Boca Juniors perdió el partido en los 90 minutos reglamentarios, pero logró clasificar a los octavos de final de la Copa Sudamericana al imponerse en la posterior definición por penales, cerrando así con clasificación una noche que quedará marcada por el fuerte cruce entre el juez colombiano y el experimentado volante campeón del mundo.












