El volcán Puracé, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, en el municipio de Puracé, departamento del Cauca, volvió a emitir ceniza y mantiene niveles históricos en sus parámetros de monitoreo, según confirmó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) el jueves 6 de agosto de 2026. La nueva emisión de ceniza, registrada el 5 de agosto a las 2:40 p.m., se suma a una actividad sísmica persistente con sismos de largo periodo y tremor continuo bajo el cráter, mientras que el flujo de dióxido de azufre alcanza aproximadamente 2.100 toneladas diarias, con emisiones de ceniza que han llegado hasta 2.100 metros de altura durante la última semana. La sismicidad relacionada con fluidos se ubica a menos de 1 kilómetro bajo el cráter, mientras que el fracturamiento de roca se detecta entre 1 y 3 kilómetros de profundidad.
Después de aproximadamente 75 años de relativa calma, el volcán Puracé inició esta reactivación que mantiene en alerta naranja a la región, con declaratoria de calamidad pública vigente en el municipio para agilizar recursos y atención de la emergencia. Según el boletín oficial del SGC, los valores instrumentales registrados durante los últimos días son los máximos alcanzados, superando ampliamente las líneas base de comportamiento y representando una alteración importante en la dinámica volcánica. La entidad indicó que solo una tendencia sostenida de estabilidad en todos los indicadores permitiría regresar a alerta amarilla.
Impacto en la población y medidas de prevención
La emisión de ceniza del 5 de agosto no pudo verificarse mediante cámaras web debido a condiciones meteorológicas adversas, con baja visibilidad en la zona, y no se detectaron anomalías térmicas en el fondo del cráter según datos satelitales de la plataforma Mirova. Sin embargo, habitantes de la vereda Cristales, en Coconuco, reportaron la caída de ceniza, lo que permitió confirmar el evento. Los gases se dispersan hacia el noroccidente, y se ha registrado un aumento en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo. La principal afectación reportada es la agricultura local, con pérdidas económicas y amenaza a las cosechas, lo que ha complicado la vida de las familias.
«Las emisiones de gases y cenizas han complicado las condiciones de vida de los habitantes y han generado preocupación por el impacto que podrían tener si la actividad volcánica continúa aumentando».
Jorge Andrade, alcalde de Puracé
El SGC recomienda no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, y emite boletines diarios con el seguimiento de la actividad. La entidad pide seguir las instrucciones de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y las autoridades locales. Con aproximadamente 18.000 familias afectadas en la zona, la calamidad pública declarada busca garantizar una respuesta rápida y coordinada ante la eventualidad de que la actividad volcánica continúe en ascenso.












