Volcán Puracé, en Cauca, acumula 550 sismos y mantiene alerta naranja

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El volcán Puracé, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, en el departamento del Cauca, mantiene la alerta naranja por su comportamiento inestable. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) indicó en su boletín del martes 1 de septiembre de 2026 que entre las 2:00 p.m. del 31 de agosto y las 2:00 p.m. de esa jornada se registraron cerca de 80 sismos por fracturamiento de roca y ocho emisiones de ceniza. Los niveles de dióxido de azufre y dióxido de carbono en el suelo se mantienen por encima de los valores históricos, según el monitoreo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, cuyo coordinador, Cristian Santacoloma, afirmó que «el volcán Puracé sigue presentando un comportamiento inestable».

La sismicidad aumentó desde el 29 de agosto, cuando se inició un enjambre sísmico que ha acumulado aproximadamente 550 eventos en la zona de influencia del volcán. Los sismos se localizan entre 10 y 15 kilómetros al nororiente del edificio volcánico, a profundidades de 7 a 11 kilómetros, y corresponden tanto a movimiento de fluidos como a fracturamiento de roca. El monitoreo instrumental también detectó un tremor bajo el cráter a menos de un kilómetro de profundidad. Las ocho emisiones de ceniza contabilizadas en el último día alcanzaron una altura máxima de 240 metros sobre la cima y fueron visibles desde las veredas Campamento, Alto Anambío, Cristales y Chapío, en el municipio de Puracé, así como desde Popayán. En total, desde el 1 de agosto se han producido más de 110 emisiones de ceniza, con alturas que oscilan entre 400 y 3.500 metros sobre la cima.

Alerta naranja desde agosto

La alerta naranja fue declarada el 1 de agosto por el SGC ante el incremento sostenido de señales de desgasificación, sismicidad en sectores próximos a la superficie del cráter, temperaturas elevadas en los gases y deformación persistente del terreno. Se observa además una deformación lenta entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga. Santacoloma explicó que la actual actividad podría estar asociada a la interacción entre fallas geológicas activas y el sistema volcánico, y advirtió que una disminución momentánea de los indicadores no significa que el volcán haya recuperado la estabilidad. El enjambre sísmico, que comenzó el 29 de agosto, puede durar semanas o incluso meses.

«La actividad puede responder a la interacción entre un entorno de fallas geológicas activas y el sistema volcánico»

Cristian Santacoloma, coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán

Las plataformas de observación satelital no han detectado anomalías térmicas en el fondo del cráter, aunque el SGC evalúa la alerta con base en el conjunto de parámetros monitoreados. Las comunidades aledañas han reportado olores similares a «huevo podrido», asociados a una intensa desgasificación. En cuanto a las zonas de amenaza, en el área de amenaza alta se prevé la posible caída de fragmentos de roca mayores a 20 centímetros, acumulaciones de ceniza superiores a 10 centímetros y flujos piroclásticos; en la zona media, fragmentos de 6 a 20 centímetros y depósitos de ceniza de 1 a 10 centímetros; y en la zona baja, acumulaciones inferiores a 1 centímetro. El SGC recomienda no acercarse a los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga, ni a las cabeceras de los ríos, y atender las instrucciones de las autoridades locales, indígenas, juntas de acción comunal y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).

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