Win Sports paga 55 millones anuales por el FPC y su contrato vence en 2026

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La continuidad de Win Sports como la casa del fútbol profesional colombiano (FPC) no está asegurada más allá de diciembre de 2026. Así lo confirmó la presidenta del canal, Andrea Guerrero, quien reveló que el contrato vigente con la Dimayor expira al finalizar ese año y que aún no existe un acuerdo para su renovación, abriendo la puerta a que otros operadores como Gol Caracol o Disney entren a pujar por los derechos de transmisión. La declaración, realizada en el programa «Un Café con Jota», desmiente versiones anteriores que daban por hecho la continuidad del canal, como la afirmación del investigador Alejandro Pino Calad en marzo pasado, y pone en juego la transmisión de la principal vitrina del balompié nacional a partir de 2027.

Guerrero explicó que, por ahora, la estrategia del canal es esperar a que surjan ofertas externas para activar una cláusula de igualación estipulada en el contrato actual o, de lo contrario, sentarse a renegociar directamente con la Dimayor. «Nosotros pagamos bien por el fútbol colombiano, y estamos esperando a ver si hay otra oferta para poderla igualar, mediante la cláusula que está estipulada en el contrato actual, o si hay que sentarnos con Dimayor y mirar qué hay. Después del Mundial, hablaremos», señaló la directiva, posponiendo cualquier decisión hasta que concluya la Copa del Mundo de 2026. La cifra que actualmente desembolsa Win Sports asciende a 55 millones de dólares anuales, un monto que la presidenta defiende como justo y que sustenta la calidad de su producción.

Un legado de 14 años y la apuesta por el talento nacional

Desde febrero de 2012, Win Sports ha sido el operador exclusivo e ininterrumpido del FPC, construyendo una infraestructura y un modelo de negocio que, según Guerrero, ha trascendido las fronteras nacionales. «Tenemos el talento, la infraestructura y un modelo de negocio que ha dado resultado. Y esto queda demostrado cuando empresas internacionales nos buscan para que nuestro personal, algunas veces incluso junto con nuestras herramientas, les hagan sus torneos internacionales de Copa Libertadores y Sudamericana», afirmó, destacando la capacidad técnica del canal como un valor añadido frente a posibles competidores. La directiva subrayó que la experiencia acumulada en más de una década de transmisiones es un activo que no se puede replicar fácilmente.

Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro de la transmisión también ha estado marcada por decisiones logísticas y de seguridad que han generado críticas. Guerrero respondió a los cuestionamientos sobre por qué el canal no ubica cámaras en la tribuna oriental o el centro de occidental del estadio Metropolitano de Techo, una petición recurrente de los aficionados para mejorar ciertos ángulos de la transmisión. La respuesta de la presidenta fue tajante: «No voy a arriesgar a mis compañeros». Explicó que, tras consultar con las alcaldías y evaluar las condiciones de seguridad, tanto en la capital como en otras plazas tradicionales, se determinó que esas ubicaciones presentan riesgos que no están dispuestos a asumir, una postura que, según ella, incluso fue respaldada durante el Mundial Sub-17 femenino, cuando tampoco se autorizó la producción desde esos sectores.

«Nosotros pagamos bien por el fútbol colombiano, y estamos esperando a ver si hay otra oferta para poderla igualar, mediante la cláusula que está estipulada en el contrato actual, o si hay que sentarnos con Dimayor y mirar qué hay. Después del Mundial, hablaremos.»

Andrea Guerrero, presidenta de Win Sports

El panorama que se abre deja en vilo a clubes, aficionados y al propio ecosistema del fútbol colombiano, que depende en gran medida del valor comercial generado por los derechos de televisión. La posibilidad de que Gigantes como Gol Caracol o Disney tomen la posta no es descartada por Guerrero, quien evita confirmar negociaciones pero deja claro que la competencia es saludable para el mercado. Mientras tanto, la decisión final se posterga hasta después del Mundial de 2026, un evento que podría redefinir las prioridades y los presupuestos de las cadenas interesadas en el balompié nacional. Hasta entonces, Win Sports mantiene su operación habitual, consciente de que su legado de 14 años podría estar llegando a su último capítulo.

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