El sábado 10 de octubre de 2026, durante la primera jornada de la edición número 30 del festival Rock al Parque, un asistente disfrazado del oso Winnie Pooh irrumpió en un pogo frente a uno de los escenarios del Parque Metropolitano Simón Bolívar, en Bogotá, y el video del momento se volvió viral en redes sociales. El contraste entre el popular personaje infantil y la energía del rock, punk y metal que caracteriza al evento generó sorpresa y bromas entre los asistentes y usuarios digitales, quienes no tardaron en compartir y comentar las imágenes.
El festival, que se realiza de manera gratuita del 10 al 12 de octubre, cuenta con más de 60 agrupaciones nacionales e internacionales distribuidas en cuatro escenarios: Plaza de Eventos, Bio by Vans, ECO y BBC. Durante la primera jornada se presentaron bandas como Apocalyptica, Stratovarius, Burning Witches, Perpetual Warfare, Kraken y Pornomotora, entre otras. Fue en medio de ese ambiente que el oso amarillo se integró al círculo de saltos y empujones, moviéndose al ritmo de la música sin perder la compostura y desatando la reacción inmediata del público que lo rodeaba.
El fenómeno del pogo y la viralización
El pogo, una interacción frecuente en conciertos de punk, hardcore y metal, consiste en un círculo donde los participantes saltan y se empujan, con la regla informal de ayudar a quien caiga. La presencia de Winnie Pooh en ese contexto resultó tan inesperada que las redes lo bautizaron como «Winnie Poohtazos», en alusión a los golpes propios del baile. Además del oso, se reportaron otros disfraces virales durante el festival, como los de Jesús y un unicornio, aunque no se conocen detalles oficiales sobre sus identidades ni los momentos exactos en que fueron grabados.
«Se fue para el evento equivocado»
Comentario de usuarios en redes sociales
La programación de Rock al Parque continuó hasta el lunes 12 de octubre con presentaciones de Ministry, Rata Blanca, Editors, Los Bunkers, Trotsky Vengarán y Ghetto Kumbé, entre otros. Mientras tanto, Winnie Pooh se suma a la galería de momentos insólitos que cada año deja el festival capitalino, recordando que en el rock también cabe el humor y la sorpresa.










