Yeison Jiménez cantó a capela en Salón Elíptico del Congreso de Bogotá en evento privado no oficial

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El cantante Yeison Jiménez protagonizó un emotivo momento al interpretar a capela un fragmento de su canción “Porqué la envidia” en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, sede del Congreso de la República, durante una ceremonia privada de los “Premios Café” el viernes 12 de abril de 2024 en horas de la mañana. En el evento, organizado por una entidad privada vinculada a Café Congreso y el portal Café Político, Jiménez recibió el reconocimiento como “Artista Ejemplo de Vida” otorgado por la Junta Directiva de Café Congreso, ante la presencia de unos 70 invitados, organizadores y funcionarios técnicos, en el marco de la entrega de 20 distinciones similares.

Vestido con un traje negro, una banda con los colores de la bandera de Colombia y una medalla, el artista tomó el micrófono ante la ausencia de pista musical y dedicó su interpretación a todas las personas que han luchado por sus sueños. La ceremonia contó con la maestría de ceremonias de Mauricio Giral y fue posible gracias a una autorización para el uso del recinto, aunque sin el aval oficial del Congreso, lo que generó un amplio debate sobre el empleo de espacios institucionales para actividades sin carácter oficial.

Polémica reactivada por la tragedia

El episodio cobró nueva relevancia tras la muerte de Yeison Jiménez el sábado 10 de enero en un accidente aéreo ocurrido en una zona rural de Paipa, Boyacá. Una investigación del medio Vorágine había destapado previamente que los diplomas entregados llevaban encabezados con “República de Colombia, Congreso de la República”, lo que generó confusión al aparentar ser condecoraciones oficiales. La cuenta oficial de la Cámara de Representantes aclaró que Jiménez no recibió ninguna distinción oficial y, en respuesta, prohibió los préstamos de sus espacios para eventos privados.

“Me dio más nervios aquí que en un concierto”

Yeison Jiménez, cantante

El representante a la Cámara Alejandro Ocampo, quien facilitó la gestión para el uso del salón, se desligó de las condecoraciones al afirmar que desconocía su entrega y que solo ayudó con el trámite logístico, en un contexto que subraya las tensiones entre eventos privados y el uso protocolario de sedes públicas.

“No sabía de las condecoraciones. No tenía idea de lo que pasó. Yo simplemente les ayudé con una gestión para que les prestaran el Salón Elíptico”

Alejandro Ocampo, representante a la Cámara

Este incidente resalta las regulaciones internas del Congreso para evitar confusiones con reconocimientos no oficiales, dejando un legado controvertido en la memoria del artista manizaleño, cuyo talento trascendió escenarios y generó ecos en las altas esferas políticas.

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