Yina Calderón se arrepiente de tatuajes faciales y se los borra con láser

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La empresaria y DJ Yina Calderón, reconocida por su paso en realities y su carrera como creadora de contenido, ha confesado públicamente su profundo arrepentimiento por haberse tatuado el rostro a finales de 2021. Lo que en su momento presentó como una expresión personal cargada de simbolismo, hoy se ha convertido en un proceso doloroso de remoción láser que avanza desde enero de 2024 y que, para julio de 2025, ya suma al menos cuatro sesiones completadas. La también empresaria de fajas no solo ha compartido su calvario estético, sino que ha elevado un ruego desesperado a sus millones de seguidores para que no cometan el mismo error.

En un video difundido recientemente, la barranquillera fue contundente al dirigirse a su audiencia: «Niñas, no se tatúen el rostro, por favor, se los pido, se los suplico. Si van a tatuarse, tatúense todo el cuerpo, pero la cara no». Esta advertencia llega después de que la celebridad reconociera que la reacción negativa del público y su propia insatisfacción con el resultado la llevaron a someterse a un tratamiento de eliminación de tinta, un proceso que ella misma describe como igualmente doloroso que el acto de tatuar. «Si hacer un tatuaje duele, quitarlo también», afirmó.

Un vistazo al rostro que Yina decidió borrar

Los cuatro diseños faciales que la DJ decidió eliminar incluyen la palabra «Guadalupe» sobre su ceja derecha, un símbolo omega en el entrecejo, estrellas cerca de uno de sus ojos y una rosa en uno de sus pómulos. Cada uno tenía un significado personal: la rosa representaba la feminidad, las estrellas fueron retoques estéticos y «Guadalupe» era una muestra de devoción a la Virgen. Sin embargo, con el tiempo, esos significados quedaron opacados por el peso de la crítica pública y el espejo. Aunque inicialmente defendió los tatuajes como parte de su identidad, con el paso de los meses la nostalgia y el arrepentimiento volvieron con fuerza, llevándola a tomar la decisión definitiva de decir: «No quiero la cara tatuada». De los cuatro diseños, los dos más visibles ya comienzan a desaparecer gracias al láser, un avance que ella documenta con transparencia en sus redes sociales.

El doloroso proceso de remoción

El proceso no ha sido sencillo. Desde enero de 2024, cuando realizó su primera sesión de remoción, Yina ha mostrado a sus seguidores los momentos más crudos del tratamiento. En aquella ocasión, entre lágrimas y visiblemente afectada, exclamó: «¡Ay señor bendito! ¿Por qué no le hice caso a mi mamá?». Ya en pleno 2025, durante su cuarta sesión, la incertidumbre la invadió de nuevo al preguntarse: «¿En qué momento me fui a tatuar la cara?». Pero este no es el único episodio de arrepentimiento sobre su piel. Yina también decidió retirarse un tatuaje de Bart Simpson que se había realizado cerca del cuello, una figura que muchos seguidores interpretaron como un símbolo de rebeldía y que también ha tenido que someterse al láser.

«No quiero la cara tatuada»

Yina Calderón, empresaria y DJ

Un cuerpo marcado por la controversia

Mientras lidia con la remoción facial, Calderón también ha sido noticia por un enorme tatuaje en la espalda que se realizó recientemente y que requirió varias sesiones. Este trabajo, que ella misma elogió al referirse a la artista: «Qué habilidad para hacer trazos tan bien hechos», le ha causado complicaciones durante la cicatrización. La empresaria reveló que el proceso le generó fiebre y dolor intenso, pero que ha contado con el cuidado de una enfermera llamada Angélica. «Me estoy recuperando, dolió mucho, pero tengo enfermera; me ha dado un poco de fiebre, pero Angélica, la enfermera, es muy buena», explicó. La situación ha provocado críticas, pues mientras pide a sus seguidores que no se tatúen la cara, continúa llenando otras partes de su cuerpo de tinta, una contradicción que no ha pasado desapercibida para sus detractores y que mantiene viva la polémica en torno a una de las influencers más mediáticas del país.

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