Un total de 100 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), disidencia de las antiguas Farc liderada por Walter Mendoza, fueron trasladados entre el 14 y el 19 de junio a una zona de preconcentración en la vereda Betania del municipio de Valle del Guamuez, Putumayo, como paso previo a su ingreso a la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) donde entregarán sus armas y comenzarán su proceso de reintegración a la vida civil. El operativo se realizó en helicópteros desde distintos puntos del departamento, los combatientes ingresaron sin armas ni uniformes, y durante el traslado se suspendieron las operaciones militares y policiales en la zona, en el marco de la política de Paz Total impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro.
Armando Novoa, jefe de la delegación gubernamental en la mesa de negociaciones, calificó el traslado como «un avance significativo en el proceso de desarme y reintegración». El delegado también advirtió que existe una orden judicial que pretendía suspender el movimiento, pero la consideró «imposible de cumplir», señalando que «ya han sido trasladadas vía helicóptero de los distintos puntos en donde ellos se encontraban operando a un punto cercano a la Zona de Ubicación, y sería completamente incomprensible que, en virtud de una orden judicial, tuviéramos que devolverlos a sus zonas de origen». La ZUT, que abarca cerca de 12 kilómetros cuadrados, tendrá una vigencia inicial de diez meses, donde los excombatientes recibirán capacitación del Sena y se desarrollarán proyectos productivos bajo la supervisión del Mecanismo de Monitoreo y Verificación integrado por la Mapp/OEA, países acompañantes y la Iglesia católica.
Cifras del proceso de paz en Putumayo
El proceso de desarme de la CNEB incluye la destrucción de 14,5 toneladas de explosivos por parte de Indumil, mientras que en la región el programa Renhacemos ha vinculado a 13.500 habitantes de Putumayo y ha permitido la erradicación de 8.000 hectáreas de coca en zonas de influencia del grupo armado. La Fiscalía General recibió los nombres de los beneficiarios para garantizar transparencia en el proceso. En las imágenes divulgadas por el Gobierno, los combatientes depositan fusiles en un contenedor con la frase «Le apuesta a la vida, le cumplo a la paz».
«Un avance significativo en el proceso de desarme y reintegración»
Armando Novoa, jefe de la delegación gubernamental en la mesa de negociaciones
La medida ocurre en la recta final de la campaña para la segunda vuelta presidencial, lo que ha generado críticas sobre su oportunidad y conveniencia. No obstante, el Gobierno defiende la acción como un compromiso humanitario y territorial. Los guerrilleros trasladados no figuran por crímenes graves ni tienen órdenes de extradición vigentes, según las autoridades. El proceso de Paz Total busca reducir el conflicto armado en el sur del país, y con este paso, la CNEB se encamina a la dejación de armas y la reintegración social, con el acompañamiento de la comunidad internacional y la Iglesia.












