Una peligrosa tendencia alimentaria conocida como «maxxing» ha encontrado en las redes sociales un caldo de cultivo perfecto entre jóvenes de la generación Z y milenials, que buscan resultados rápidos en su composición corporal o salud digestiva consumiendo cantidades excesivas de un único nutriente, ya sea proteína o fibra. Especialistas de diversas universidades y organismos internacionales han encendido las alarmas ante la viralización de esta práctica, que promueve la competencia por alcanzar metas diarias cada vez más altas, a menudo mediante suplementos, sin la supervisión de un profesional de la salud. La desinformación, la búsqueda de atajos y la falta de confianza en los expertos han convertido a TikTok en el escenario principal donde influencers y marcas impulsan esta moda que, lejos de ser inocua, puede acarrear serios problemas.
Los riesgos de una alimentación desbalanceada
Thomas Holland, internista de la Universidad Rush, explicó durante un podcast de la American Medical Association que, si bien aumentar la proteína puede ser válido cuando se combina con entrenamiento de fuerza para ganar músculo, no es la mejor estrategia si el único objetivo es perder peso. El especialista advirtió que la mentalidad de «más es mejor» puede resultar contraproducente. En cuanto a la distribución general de macronutrientes, Holland recuerda que una dieta saludable debería incluir entre un 40 y un 50 por ciento de carbohidratos, un 25 a 35 por ciento de proteínas y un 20 a 30 por ciento de grasas. La Asociación Estadounidense del Corazón ejemplifica que una ingesta equilibrada de proteína puede lograrse con un vaso de leche, una taza de yogur, una taza de lentejas cocidas y una porción de carne o pescado del tamaño de una baraja de cartas, sin necesidad de recurrir a suplementos.
«Si es porque está tratando de ganar músculo y además hará entrenamiento de fuerza, está bien. Pero si es únicamente por perder peso, existen mejores maneras de lograrlo»
Thomas Holland, internista de la Universidad Rush
Por el lado del consumo excesivo de fibra, conocido como «fiber maxxing», la gastroenteróloga colombiana Dra. Suárez ha visto en redes sociales una especie de rehabilitación de la microbiota intestinal, pero alerta sobre los peligros de aumentar la fibra sin un plan estructurado. En uno de sus videos de TikTok, la especialista señaló que cuando se consume la fibra adecuada, el intestino produce butirato, un combustible que mejora la permeabilidad intestinal, reduce la inflamación de bajo grado y favorece el tránsito. Sin embargo, subir y subir la fibra sin control puede desencadenar gases, distensión abdominal y diarrea. La Organización Mundial de la Salud recuerda que la recomendación diaria de fibra oscila entre 25 y 38 gramos, según el perfil de cada persona, y que tanto la proteína como la fibra son nutrientes esenciales, pero nunca deben ingerirse en exceso sin vigilancia profesional.
«Esto que llaman en redes fiber maxing, para mí es la rehabilitación de la microbiota intestinal. Y cuando tú comes la fibra correcta, tu microbiota produce butirato, que es el combustible del colon, que mejora la permeabilidad intestinal, baja la inflamación de bajo grado y puede mejorar el tránsito intestinal»
Dra. Suárez, gastroenteróloga colombiana, en TikTok
«El problema es subir y subir la fibra sin un plan»
Dra. Suárez
Investigadoras como Andrea Glenn, de la Universidad de Nueva York, y Samanta Snashall, de la Universidad Estatal de Ohio, coinciden en que la fibra ha estado históricamente infravalorada en la alimentación moderna, pero advierten que la suplementación excesiva puede volverse contraproducente. La recomendación de los expertos es introducir la fibra de forma gradual, priorizar fuentes naturales como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, y mantener una hidratación adecuada. La Asociación Estadounidense del Corazón subraya que una dieta equilibrada, variada y basada en alimentos reales es suficiente para cubrir todas las necesidades nutricionales sin caer en excesos ni depender de suplementos. El «maxxing», concluyen los especialistas, es un reflejo de la cultura de inmediatez y la desconfianza hacia la ciencia, y sus consecuencias pueden ir desde aumento de peso y trastornos digestivos hasta sobrecarga renal si no se controla a tiempo.












