En Colombia, más de la mitad de las micro, pequeñas y medianas empresas, conocidas como mipymes, redujeron su inversión durante el último año, principalmente debido al aumento del salario mínimo y el encarecimiento de otros costos operativos, reveló la Encuesta de Desempeño Empresarial del cuarto trimestre de 2025 realizada por el Observatorio Nacional de la MiPyme de Acopi, la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas. Este fenómeno se enmarca en un contexto de incertidumbre política, tasas de interés elevadas y el incremento del 23,7 por ciento en el salario mínimo para 2026, fijado en dos millones de pesos por el Gobierno de Gustavo Petro.
Las cifras son elocuentes: el 53,3 por ciento de las mipymes reportó recortes en su inversión, con una caída del 9,3 por ciento en la formación bruta de capital, mientras que el 47,3 por ciento experimentó una disminución en la producción y el 50,4 por ciento vio mermadas sus ventas en comparación con 2024. Además, el 44,4 por ciento de estas empresas absorbió más del 15 por ciento de su presupuesto de nómina solo por el alza salarial, lo que llevó al 61,6 por ciento a modificar su estructura laboral, incluyendo la eliminación o recorte de bonificaciones extralegales en el 15,8 por ciento de los casos y la decisión del 60,3 por ciento de no contratar personal en 2026.
Desafíos agravados por inseguridad y corrupción
El 50,7 por ciento de los empresarios atribuye la menor inversión a la incertidumbre política, pero otros factores como la inseguridad, que afecta al 83,4 por ciento de los encuestados, y la corrupción, identificada como obstáculo por el 81,4 por ciento, complican aún más el panorama para estas empresas, que son las principales generadoras de empleo en el país. A pesar de un crecimiento económico proyectado en 2,3 por ciento, concentrado en servicios y un explosivo aumento del 30 por ciento en el crédito al consumo que alcanzará los 116 billones de pesos en 2026, las limitaciones en rentabilidad y generación de empleo persisten, en un marco regulado por el Decreto 0159 del 19 de febrero de 2016 que mantiene los mecanismos de aumento salarial.
“El 83,4% de los encuestados considera que la inseguridad afecta el desempeño empresarial y el 81,4% identifica la corrupción como obstáculo para el crecimiento y la competitividad”
Observatorio Nacional de la MiPyme
En el frente internacional, aunque las exportaciones crecieron un 1,3 por ciento y el 9,3 por ciento de las mipymes incrementó sus ventas al exterior, persisten dificultades para la internacionalización derivadas de certificaciones costosas y acceso limitado a mercados. Rosmery Quintero, directora ejecutiva de Acopi, alertó sobre el impacto de las tasas de interés altas, que incrementan la carga financiera de las familias y generan dudas sobre la sostenibilidad del consumo en el mediano plazo, subrayando las tensiones que enfrenta el sector mipyme ante las políticas del Gobierno Petro.
“El entorno de tasas de interés altas aumenta la carga financiera de las familias y plantea dudas sobre la sostenibilidad del consumo en el mediano plazo”
Rosmery Quintero, directora ejecutiva de Acopi
Estas revelaciones ponen en evidencia las presiones sobre las mipymes, pilar del empleo colombiano, y cuestionan la capacidad del país para impulsar un crecimiento inclusivo en 2026, donde el equilibrio entre protección laboral y competitividad empresarial se presenta como un reto urgente.











