El dólar estadounidense cerró la jornada del 3 de diciembre en Colombia a un promedio de 3.760,08 pesos colombianos, lo que representó un aumento del 1,52 por ciento frente a los 3.818 pesos de la sesión previa, según un reporte de Dow Jones e información contextual de Infobae. Esta variación puso fin a dos sesiones consecutivas de racha positiva para la moneda local, en un mercado que reaccionó a eventos políticos tanto internos como externos.
En los últimos siete días, el tipo de cambio USD/COP acumuló una subida del 0,31 por ciento, mientras que en el último año registró una depreciación del 8,9 por ciento. La volatilidad en los siete días recientes superó el 10,34 por ciento observado durante todo el último año, reflejando un comportamiento inestable en el mercado cambiario colombiano, negociado bajo la supervisión del Banco de la República.
Perspectivas para 2025 y desafíos ahead
Para 2025, Corficolombia proyecta un crecimiento económico del 2,6 por ciento, con una inflación que se acercaría al 4 por ciento al cierre del año. Sin embargo, las perspectivas incluyen riesgos significativos como tensiones fiscales, problemas en el sector energético, conflictos sociales, inseguridad creciente y presiones externas derivadas de un dólar fuerte en Estados Unidos, impulsado por la victoria electoral de Donald Trump y la inflación persistente en ese país. Aunque la inflación ha mostrado un descenso en 2024, persisten desafíos por la depreciación del peso y la indexación de servicios públicos.
Características del peso colombiano
El peso colombiano, moneda oficial controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. La moneda de 1.000 pesos, introducida entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a su fácil falsificación, por lo que las versiones de 500 y 1.000 pesos actuales son bimetálicas para mayor seguridad. Sus diseños destacan la biodiversidad nacional, con motivos como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, simbolizando el rico patrimonio natural del país.
El sistema financiero colombiano se mantiene resiliente a pesar de la morosidad elevada y la caída en la rentabilidad de las entidades, impulsando una recuperación gradual gracias a tasas de interés bajas y mayor inversión, en un contexto donde el tipo de cambio juega un rol clave en la estabilidad económica general.















