La exposición solar intensa, el consumo de alcohol y los cambios en la alimentación durante las vacaciones y festividades representan un riesgo significativo para la salud de la piel, provocando deshidratación, manchas y envejecimiento prematuro, según advierte la médica dermatóloga Carolina Morales, de la Clínica Dermatológica Avanzada AdvanceDerma. En una entrevista concedida a Infobae Colombia, la especialista explicó cómo esta combinación de factores, común en Colombia durante estas épocas, altera la reparación cutánea, genera inflamación sistémica y activa los melanocitos, lo que puede derivar en problemas como opacidad de la piel, ojeras acentuadas, inflamación, fotoenvejecimiento y hasta cáncer de piel.
Estos riesgos se agravan porque las vacaciones suelen alterar las rutinas habituales de sueño, alimentación y exposición al sol, incrementando la radiación ultravioleta junto con el alcohol, que actúa como diurético y causa vasodilatación facial, reactivando condiciones como el melasma. Además, el consumo de comida rápida, gaseosas y alcohol potencia los efectos negativos, mientras que la falta de sueño adecuado reduce la capacidad de la piel para reparar el daño en el ADN causado por los rayos UV y eleva los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que acelera la inflamación y el envejecimiento prematuro.
Recomendaciones clave para prevenir daños cutáneos
Para contrarrestar estos efectos, Carolina Morales enfatiza la importancia de mantener una hidratación constante mediante el consumo de agua, bebidas con electrolitos y el uso de cremas con ácido hialurónico y ceramidas, junto con una rutina diaria que incluya limpiador dermatológico y antioxidantes como vitamina C, niacinamida y resveratrol. El protector solar de SPF 50 es esencial, debiendo reaplicarse cada dos horas en exposición directa al sol o cada 40 a 80 minutos si hay sudoración o baños, utilizando una cantidad equivalente a dos dedos completos —alrededor de un mililitro— para el rostro y 30 mililitros, o dos cucharadas soperas, para el cuerpo entero, además de priorizar un sueño reparador.
«El alcohol es un diurético (…) lo que se va a traducir en deshidratación sistémica y cutánea. Adicionalmente, favorece la liberación de sustancias que estimulan la vasodilatación facial y periorbicular, que también va a traducirse en aparición de ojeras más acentuadas y piel más opaca y apagada».
Carolina Morales, médica dermatóloga de Clínica Dermatológica Avanzada AdvanceDerma
«Cuando no dormimos de manera adecuada, se reduce la capacidad de la piel para reparar el daño del ADN generado por la radiación ultravioleta. Adicionalmente, se aumenta la hormona del estrés, que es el cortisol, y esto se va a traducir en mayor inflamación y fotoenvejecimiento prematuro».
Carolina Morales, médica dermatóloga de Clínica Dermatológica Avanzada AdvanceDerma
En este contexto de festividades y vacaciones, donde las alteraciones en los hábitos son inevitables, seguir estas medidas preventivas se convierte en una prioridad para preservar la salud cutánea a largo plazo y evitar complicaciones que podrían requerir tratamientos más invasivos en el futuro.












