Miguel Borja, el delantero colombiano, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para someterse a exámenes médicos y físicos, con el objetivo de firmar un contrato de dos años con Cruz Azul, que inicia el 1 de enero de 2026 y se extiende hasta el 31 de diciembre de 2028, con opción a una temporada adicional. Esta llegada marca el fin de su paso por River Plate, donde culminó su vínculo contractual, y responde a la necesidad del club celeste de liberar una plaza de No Formados en México, de las nueve disponibles, para potenciar su ofensiva y mejorar la efectividad goleadora en los torneos venideros.
En su etapa con River Plate, Borja disputó 159 partidos, anotó 62 goles, repartió 10 asistencias y acumuló más de 8.000 minutos en cancha, contribuyendo a la conquista de tres títulos en 2023: la Supercopa Argentina, el Trofeo de Campeones y la Liga Argentina. Previamente, habían circulado especulaciones sobre un posible traspaso a Boca Juniors u otros equipos de la Liga MX, pero finalmente el camino lo llevó a las instalaciones de La Noria, donde se unirá a la pretemporada que arranca el lunes 29 de diciembre con el plantel principal, incluyendo a figuras como Ignacio Rivero.
Refuerzos y ajustes en el plantel de Cruz Azul
El club mexicano busca revertir sus irregulares resultados recientes con este movimiento estratégico, en medio de posibles salidas para ajustar el cupo de No Formados, como las de Lorenzo Faravelli o Mateusz Bogusz hacia el equipo Sub 23. Además, avanzan las pláticas para incorporar a César Montes proveniente del Lokomotiv Moscú, lo que promete fortalecer la disputa por el campeonato Clausura 2026. Borja evitó hacer declaraciones a los medios a su llegada, aunque personas cercanas revelaron que se mostró feliz por la oportunidad.
Este fichaje representa un impulso clave para Cruz Azul, que confía en la experiencia y olfato goleador del cafetero para elevar su competitividad en la Liga MX y torneos continentales.










