Edgar Alberto Rojas, cónsul de Colombia en Bilbao, en el norte de España, denunció este lunes las arbitrariedades en su salida del cargo, confirmando que ayer entregó la responsabilidad a su reemplazo pese a un fallo judicial que le favorecía y ordenaba su reubicación o inclusión en lista de espera para garantizar su seguridad social. El desacato a esta decisión judicial se remonta al 14 de enero, cuando se emitió un decreto de retiro sin explicaciones ni justificación, ignorando su condición de prepensionado con solo seis meses restantes para acceder a su pensión.
Durante una entrevista concedida a Caracol Radio, Rojas resaltó su trayectoria de 29 años en la carrera administrativa y los logros obtenidos en el consulado, que bajo su gestión pasó del puesto quince entre 115 o 116 consulados colombianos en el mundo al noveno en volumen de trámites, reflejando una notable mejora en la interacción con la comunidad. Sin embargo, el nombramiento de su reemplazo en provisionalidad como segundo secretario, en lugar de un funcionario de carrera diplomática o consejero, generó aún más cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
Desacato judicial y posibles intereses políticos
El diplomático manizaleño enfatizó la falta de motivación para el decreto de retiro y la incredulidad ante el incumplimiento del fallo, que buscaba proteger sus derechos laborales. Rojas señaló posibles nexos políticos, como el hecho de que el director de Talento Humano sea hermano de una concejala del Ayuntamiento de Bilbao, en un contexto preelectoral que podría influir en estas decisiones.
«Suena realmente increíble cómo se pueden tomar ese tipo de decisiones. Yo le confieso que no lo esperaba».
Edgar Alberto Rojas, cónsul del Consulado de Colombia en Bilbao
«Yo recibí el consulado en el puesto quince de ciento quince o ciento dieciséis consulados en el mundo, y hoy el Consulado de Bilbao se encuentra entre los diez primeros; es el noveno consulado con la mayor gestión de trámites, lo que refleja el trabajo realizado en la comunidad».
Edgar Alberto Rojas, cónsul del Consulado de Colombia en Bilbao
«Nunca entendimos qué pasó. No hay explicaciones, no hay motivación para hacer el decreto de retiro», lamentó Rojas, quien también destacó lo inexplicable del desacato: «Y lo inexplicable y lo increíble para mi abogada y para todos los que me han acompañado en este proceso, es que ni siquiera eso lo quieren cumplir. O sea, es un desacato desde el 14 de enero de esa tutela». Finalmente, confirmó: «Ayer le entregué el cargo a la persona que nombraron en mi reemplazo». Este caso pone en evidencia tensiones en la gestión consular colombiana en el exterior y la necesidad de respetar las decisiones judiciales.











