Marcela Meléndez, quien asumió la dirección de Fedesarrollo el 15 de enero de 2026 como la primera mujer en ocupar este cargo tras reemplazar a Luis Fernando Mejía, advirtió en una entrevista concedida a El Tiempo que el reciente aumento del salario mínimo en un 23,7 por ciento perjudica a muchos trabajadores colombianos, ya que la mitad de ellos percibe ingresos inferiores a ese valor y un porcentaje significativo gana la mitad o menos. Estas declaraciones, emitidas en las primeras semanas de su gestión en el prestigioso centro de pensamiento económico y social del país, se enmarcan en un contexto de desaceleración económica marcada por un crecimiento del PIB de apenas 2,6 por ciento en el último año.
En su análisis, Meléndez cuestionó la idea de que elevar el salario mínimo beneficia automáticamente a todos los empleados, destacando cómo esta medida, aunque bien intencionada, agrava las desigualdades para quienes ya laboran por debajo de ese umbral en un mercado laboral informal predominante. La economista también alertó sobre la desaceleración de la inversión, que genera retos invisibles en el crecimiento, y un descuadre fiscal creciente entre ingresos y gastos que encarece el endeudamiento público, convirtiéndolo en una bola de nieve insostenible.
Retos estructurales y propuestas para superar la mediocridad
La nueva directora de Fedesarrollo describió el crecimiento económico actual como «terriblemente mediocre», posicionando a Colombia como un país promedio en América Latina y urgiendo una senda distinta que eleve la productividad mediante el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, la educación y la innovación. Entre los principales desafíos identificó la inseguridad, la falta de estabilidad regulatoria, la precaria situación fiscal, el colapsado sistema de salud, las tensiones en el sector energético, la necesidad de una reforma tributaria efectiva y el avance del crimen organizado, todo ello en medio de presiones inflacionarias que estancan la economía.
“Y es que cuando uno mejora el salario mínimo mejora la condición de todos los trabajadores. Eso no es cierto”.
Marcela Meléndez, directora de Fedesarrollo
Meléndez no descartó recurrir a organismos internacionales como el FMI para repensar de manera inteligente el patrón de endeudamiento del país, considerándolo parte de una solución viable. Respecto a oportunidades regionales, enfatizó que el retorno de la democracia en Venezuela es indispensable para reactivar inversiones transfronterizas.
“Un aumento excesivo del salario mínimo perjudica a muchos trabajadores del país porque la mitad de ellos ganan menos que el salario mínimo, y un porcentaje alto gana la mitad o menos”.
Marcela Meléndez, directora de Fedesarrollo
Estas reflexiones, publicadas en El Tiempo, marcan el inicio de una gestión que busca iluminar los caminos para superar el estancamiento económico, invitando a un debate nacional sobre políticas que equilibren el bienestar laboral con la sostenibilidad macroeconómica en Colombia.















