En una alocución presidencial el pasado 23 de febrero, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, confesó que la polémica en torno a la fabricación de pasaportes fue el detonante de su distanciamiento con el excanciller Álvaro Leyva, lo que además le costó numerosas amistades personales y políticas. Esta revelación pública pone en el centro del debate un conflicto que involucró irregularidades en la licitación de pasaportes, gestionada inicialmente por Leyva y posteriormente adjudicada de manera controvertida por el funcionario de la Cancillería, José Antonio Salazar.
El enfrentamiento surgió tras la decisión del Gobierno de poner fin al contrato que la empresa privada Thomas Greg & Sons mantenía por más de 17 años para la producción de pasaportes. Una licitación convocada en 2024 fue declarada desierta bajo la gestión de Leyva, pero Salazar adjudicó el contrato nuevamente a la misma compañía, lo que motivó su destitución por parte de Petro, quien lo calificó de traidor. En respuesta, el Ejecutivo optó por transferir la producción a la Imprenta Nacional por los próximos diez años, incorporando tecnología proveniente de entidades públicas de Portugal y una nacional.
La ruptura con Leyva y las razones de Petro
Petro justificó su postura enfatizando la necesidad de que los datos sensibles de la ciudadanía, incluyendo los de la niñez, no queden en manos de empresas privadas. Esta visión choca con la gestión previa, donde Thomas Greg & Sons había sido la encargada exclusiva, y marca el fin de una relación inicialmente cercana con Leyva, quien compartía la visión presidencial sobre la paz en Colombia. Ahora, la producción de pasaportes queda bajo control estatal mediante la Imprenta Nacional, asegurando la transferencia tecnológica pública.
“Peleé porque este pasaporte me ha costado muchas amistades, la verdad sea dicha, incluido el canciller, excanciller, Álvaro Leyva”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“No es conveniente, de ninguna manera, que los datos de la ciudadanía y de la niñez, incluso, sean manejados por tercerías que tienen que ver con empresas privadas”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Pusimos dos entidades públicas, una de Portugal, una nacional, para la transferencia de tecnología, tecnología que quedará en manos de la entidad Imprenta Nacional”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Esta confesión rompe el silencio presidencial sobre un episodio que ha generado profundas secuelas políticas: la ruptura definitiva entre Petro y Leyva, quien respondió con tres cartas abiertas cargadas de acusaciones contra el mandatario. El cambio en la producción de pasaportes representa no solo un ajuste administrativo, sino un hito en la soberanía sobre documentos vitales para los colombianos.















