Nueva EPS, a través de su agente interventor Óscar Gálvez, presentó una respuesta parcial a la Procuraduría General de la Nación respecto al caso del menor Kevin Arley Acosta Pico, un niño de siete años con hemofilia A severa que falleció el 13 de febrero de 2026 tras sufrir un trauma craneoencefálico por un accidente en bicicleta. La entidad asegura que la remisión vital del paciente desde la ESE Camilo Trujillo Silva en Pitalito se gestionó en un tiempo total de 12 horas, desde la generación de la orden de referencia hasta la aceptación efectiva por la Fundación Hospital de la Misericordia en Bogotá. Esta respuesta atiende los puntos 4, 5 y 6 del oficio E-2025-516920 emitido por la Procuraduría el 19 de febrero, mientras que los puntos 1 y 2 permanecen pendientes. En paralelo, la Procuraduría ha ordenado a la superintendente ad hoc para Nueva EPS, Luz Marina Munera, de la Superintendencia Nacional de Salud, implementar medidas urgentes de vigilancia y control para proteger la vida de los pacientes y los recursos públicos.
El menor ingresó a la ESE Camilo Trujillo Silva a las 6:56 p.m. del 8 de febrero de 2026, siendo remitido a las 7:30 p.m. y llegando a las 9:10 p.m., momento en el que se solicitó la remisión vital a las 11:23 p.m. del mismo día. Tras cinco intentos en diferentes clínicas, la aceptación llegó a las 10:51 p.m. del 9 de febrero, con traslado aéreo que culminó a las 7:58 a.m. del 10 de febrero en Bogotá, aunque el niño sufrió paros cardiorrespiratorios durante el vuelo y al ingresar al hospital. Nueva EPS, que atiende a más de 11 millones de afiliados, enfatizó que el proceso siguió los lineamientos del sistema de referencia y contrarreferencia, sin identificar fallas atribuibles a omisiones en la gestión.
Denuncias por demoras en medicamento y auditorías en curso
El caso se enmarca en una investigación por presuntas demoras en el suministro de Emicizumab, medicamento que el menor no recibió durante dos meses previos al accidente, según denuncias de su madre y la Liga Colombiana de Hemofílicos. La Superintendencia Nacional de Salud ya inició una auditoría sobre los protocolos de atención y entrega de medicamentos, mientras la Procuraduría exige a Nueva EPS documentos financieros de 2023 y 2024, auditorías internas y planes de modernización. El agente interventor Óscar Gálvez indicó en el documento del 20 de febrero de 2026 que la información pendiente se consolida y será remitida en el plazo establecido.
“la remisión del paciente se realizó en un tiempo total de 12 horas, contadas desde la generación de la orden de referencia hasta la aceptación efectiva por parte de la institución receptora”
Nueva EPS
“el proceso de remisión se realizó bajo los lineamientos del sistema de referencia y contrarreferencia”
Nueva EPS
“no se identifican fallas atribuibles a omisiones en la gestión”
Nueva EPS
“La Procuraduría General de la Nación pidió a la Superintendente Nacional de Salud ad hoc para Nueva EPS, Luz Marina Munera, ejercer medidas de vigilancia y control a los planes de acción que eviten poner en riesgo la vida e integridad física de los pacientes y el destino de los recursos”
Procuraduría General de la Nación
Este incidente, bajo análisis por los intervinientes, resalta las tensiones en la gestión de Nueva EPS bajo intervención, con la Procuraduría y la Superintendencia intensificando el escrutinio para garantizar una atención oportuna y evitar riesgos a la extensa población afiliada.















