Jenny López y Jhonny Rivera, ambos reconocidos cantantes, sellaron su amor con una boda inolvidable ante 300 invitados en el corregimiento de Arabia, cerca de Pereira en Risaralda, tras tres años de relación marcados por críticas de algunos seguidores. La ceremonia, cargada de espontaneidad, incluyó interpretaciones musicales por parte de la pareja, una suculenta comida criolla sin pretensiones y un vestido de novia alquilado que reflejó su esencia sencilla, todo ello pese a los comentarios negativos que habían circulado en redes sociales.
La novia, visiblemente emocionada, respondió preguntas de sus seguidores en Instagram resumiendo lo que más le gustó del evento, destacando el ambiente de cercanía con colegas, creadores de contenido y familias. Entre los invitados notables se encontraban figuras como Yeferson Cossio y su hermana, La Liendra, Dani Duke, Francy y Alzate, quienes aportaron al festín de alegría, aunque brillaron por su ausencia Paola Jara y Jessi Uribe.
La esencia del día perfecto según Jenny López
En sus publicaciones, Jenny enfatizó cómo todo fluyó con naturalidad, priorizando el amor genuino y la compañía adecuada, en un entorno que evitó formalidades innecesarias para enfocarse en el disfrute compartido.
“Siento que todo salió como lo queríamos, con nuestra esencia, con mucho amor y con las personas apropiadas para el momento indicado”
Jenny López, cantante y novia
Uno de los momentos más emotivos fue la llegada a la iglesia, donde el aplauso y el apoyo de los presentes crearon una atmósfera única, seguida de una celebración relajada centrada en la comida criolla y las conversaciones con amigos y familiares.
“Lo primero, sentirnos muy acompañados, llegar a la iglesia, ver tantos de ustedes ahí acompañándonos, aplaudiéndonos, eso fue demasiado especial”
Jenny López, cantante y novia
“La comida fue criolla, cero acartonado. Lo que queríamos era que pasáramos rico, compartir con las personas que nos pudieron acompañar, con nuestros amigos, con nuestras familias”
Jenny López, cantante y novia
Esta unión no solo celebra el triunfo del amor sobre las adversidades digitales, sino que refuerza el vínculo de la pareja en un contexto de apoyo incondicional de su círculo cercano, dejando un recuerdo imborrable en el corazón de Risaralda.















