El Ejército Nacional de Colombia logró el rescate de tres menores de edad, entre ellos una niña, reclutados forzosamente por las disidencias de las Farc al mando de Alexander Díaz Mendoza, conocido como alias Calarcá, perteneciente a la estructura Rodrigo Cadete del bloque Jorge Suárez Briceño, en Florencia, departamento de Caquetá. Las operaciones militares permitieron recuperar a estos niños y niñas, quienes ahora reciben acompañamiento de las autoridades para el restablecimiento de sus derechos, en un contexto de reclutamiento forzado impulsado por grupos armados ilegales.
Este suceso se suma a otros esfuerzos recientes, como el rescate de cuatro menores de entre 14 y 17 años el pasado 21 de febrero de 2026 en Puente Valencia, Jamundí, Valle del Cauca, donde los jóvenes acudieron voluntariamente a las autoridades para abandonar las filas de la estructura Jaime Martínez. Factores como la violencia, la pobreza y la falta de educación facilitan estos reclutamientos, que violan el derecho internacional humanitario y generan devastadoras consecuencias para las víctimas y sus familias.
Cifras que alarman al país
Según datos de Unicef del 2024, en Colombia un menor es reclutado por grupos armados ilegales cada 20 horas, con un aumento del 300 por ciento en los últimos cinco años, según su informe del 12 de febrero de 2026. El Centro Nacional de Memoria Histórica documentó 16.879 casos de reclutamiento forzado entre 1960 y 2016, evidenciando una problemática persistente pese a los procesos de paz.
«Rechazamos de manera categórica el reclutamiento forzado, mantenemos operaciones militares para proteger a la niñez y neutralizar las estructuras ilegales en el suroccidente del país.»
Cuenta oficial del Ejército Nacional en X
«Los niños y niñas de Colombia no solo quedan atrapados en el fuego cruzado, sino que llevan años siendo reclutados o utilizados por grupos armados. Las consecuencias que esto tiene para ellos y sus familias son devastadoras. Es urgente tomar medidas para proteger a la infancia frente al reclutamiento y el uso por parte de grupos armados, así como de la violencia sexual y otras violaciones graves.»
Tanya Chapuisat, representante de Unicef en Colombia
La senadora María Fernanda Cabal cuestionó la política de «paz total» del gobierno, afirmando que estos hechos reflejan su fracaso: «Cada 20 horas un menor es reclutado en Colombia por grupos armados ilegales. El Centro Nacional de Memoria Histórica documentó 16.879 casos entre 1960 y 2016. ¿Dónde está la paz total? Este es el resultado de la política fallida de Petro y su heredero Cepeda. Los niños no les importan». Las autoridades han activado protocolos de protección integral para los menores rescatados, con el fin de garantizar su reintegración a la sociedad y prevenir futuros casos en zonas afectadas por el conflicto.















