En el Día Mundial de la Audición, el médico otólogo Rafael Jaramillo instó a reforzar las acciones de prevención, detección temprana y diagnóstico oportuno de la pérdida auditiva a lo largo de las distintas etapas del ciclo vital.
El especialista indicó que entre los aspectos más relevantes se halla la evaluación auditiva al recién nacido, un procedimiento obligatorio para todos los bebés. Esta evaluación permite identificar a tiempo alteraciones en la audición y facilitar intervenciones oportunas que favorezcan el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
En segundo término, advirtió sobre el incremento de casos de pérdida auditiva en adolescentes asociado al uso prolongado de audífonos a volumen alto. Recomendó moderar el volumen y limitar el tiempo de exposición a dispositivos electrónicos, considerando que el daño por ruido puede ser progresivo e irreversible.
Respecto a la población adulta mayor, el especialista enfatizó la importancia del diagnóstico temprano de la hipoacusia. Explicó que la pérdida auditiva no tratada puede generar aislamiento social, afectar funciones cognitivas y aumentar el riesgo de desarrollar demencia. Hizo hincapié en acudir a valoración médica ante los primeros signos de dificultad para escuchar y avanzar en procesos de rehabilitación auditiva temprana cuando sea necesario.
La convocatoria es priorizar la salud auditiva promoviendo el tamizaje neonatal, el uso responsable de dispositivos de audio y la valoración oportuna en la población adulta mayor.











