El Ejército Nacional de Colombia, a través de la Brigada Contra el Narcotráfico N.º 2, desmanteló un laboratorio de cocaína perteneciente al Frente Efraín Pabón del ELN, ubicado en el corregimiento de Villa Sucre, en el municipio de Arboledas, Norte de Santander. La operación militar, basada en información de inteligencia, resultó en la destrucción de un complejo cocalero compuesto por tres estructuras destinadas al procesamiento de estupefacientes, con el objetivo de debilitar la capacidad financiera y logística de esta guerrilla en el narcotráfico.
En el lugar, las tropas incautaron 822 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 428 kilogramos de insumos sólidos y 2.784 galones, equivalentes a 10.540 litros, de componentes líquidos. Además, se decomisaron equipos y maquinaria utilizados para la fabricación de la droga. El complejo tenía una capacidad de producción mensual de 4,5 toneladas de estupefacientes, lo que representa un significativo golpe a las operaciones ilícitas de la organización.
Un impacto en las rutas transfronterizas
El laboratorio estaba vinculado a rutas de tráfico hacia el lago de Maracaibo en Venezuela, así como a Centroamérica y Estados Unidos, facilitando el flujo de droga hacia mercados internacionales. Paralelamente, se llevó a cabo un operativo en la zona rural de Tumaco, en Nariño, como parte de la ofensiva sostenida contra estas infraestructuras. Las autoridades han anunciado que continuarán con acciones similares en la zona fronteriza para desarticular redes criminales.
La destrucción controlada del complejo marca un avance en la lucha contra el narcotráfico en regiones estratégicas del país, reafirmando el compromiso de las Fuerzas Armadas por reducir la presencia de grupos armados ilegales y sus fuentes de financiamiento ilícito.











