En Malambo, Atlántico, avanza un proceso judicial por el doble homicidio agravado de las adolescentes Sheerydan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17 años, ocurrido en la madrugada del 18 de febrero durante lo que se describió como una fiesta. Juan David Taboada Olivera, conocido como alias Tata, y un menor de edad enfrentan imputaciones por estos hechos, además de secuestro extorsivo y porte ilegal de armas. La audiencia de vinculación a la justicia se aplazó por tercera vez el 10 de marzo, en medio de dudas sobre el rol del testigo Miguel Kaleth Velandia Mejía, quien estuvo presente en el lugar de los hechos pero no ha sido imputado ni vinculado al proceso.
Las víctimas recibieron un disparo y una herida con arma blanca, respectivamente, y sus cuerpos fueron enterrados en la zona. Posteriormente, la madre de una de las jóvenes recibió mensajes extorsivos que inicialmente pedían 50 millones de pesos, reducidos luego a 10 millones. En el sitio de los hechos había ocho personas, incluyendo cuatro hombres, las dos víctimas y otros no especificados, de los cuales solo dos han sido procesados como imputados. Un juez de Barranquilla legalizó la captura de Taboada, mientras que el testimonio de la menor capturado y de un tercero clave permitió reconstruir los eventos y ubicar los cuerpos.
Dudas sobre el testigo y falta de pruebas alegada por la defensa
La defensa de Taboada, a cargo del abogado Juan José Roldán, cuestiona la ausencia de investigación contra Velandia Mejía, quien entregó su testimonio al policía líder de la indagación. Los fiscales imputaron homicidio agravado, secuestro extorsivo y porte ilegal de armas, pero la defensa alega falta de material probatorio para los dos últimos cargos. El menor confesó los asesinatos en su audiencia, y se pide definir la situación de todos los involucrados en la fiesta, donde cuatro hombres estuvieron presentes. Además, los imputados solicitan refuerzo de seguridad ante amenazas del grupo delincuencial Los Costeños.
«El tema del homicidio no fue premeditado, sino que se registró luego de que una de las menores le mostrara una presunta conversación a alias “el Mono”. Miguel Kaleth Velandia Mejía (estuvo en el lugar de los hechos, pero no fue imputado, ni está ligado al proceso en estos momentos) entregó el testimonio al policía que lidera la investigación, pero él no aparece investigado, aunque estuvo en el sitio y no se tiene claridad de lo que pasó».
Juan José Roldán, abogado defensor de Taboada
«Quien no sabe de litigación repite teorías sin entenderlas. Tienen peces, pero no saben pescar. Están repitiendo fórmulas de casos parecidos y el problema es que se desnaturalizó el proceso».
Juan José Roldán, abogado defensor de Taboada
Las sospechas de traición al grupo Los Costeños surgieron por un chat mostrado por una de las menores, lo que desencadenó la violencia no premeditada según la defensa. Las adolescentes habían salido de casa en la madrugada del 18 de febrero, y los mensajes extorsivos llegaron después de los asesinatos. Este caso, verificado con fuentes como la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y reportes periodísticos, pone en evidencia posibles vínculos con crimen organizado y la necesidad de claridad en el rol de todos los presentes.











