El músico mexicano Edén Muñoz, exvocalista de Calibre 50, rompió el silencio sobre sus conversaciones frecuentes con el artista colombiano Yeison Jiménez, conocido como “El Aventurero” y oriundo de Manzanares, Caldas, durante los últimos tres meses previos a la trágica muerte de este último. En entrevistas concedidas a RCN Radio y Bésame Radio durante su visita a Colombia, Muñoz detalló cómo intercambiaban mensajes y llamadas para cuadrar una colaboración musical que nunca se materializó, lo que generó en él una profunda crisis personal que lo impulsó a ingresar a una clínica de rehabilitación en enero.
Muñoz, quien continúa su exitosa carrera solista fusionando ritmos de banda, norteño y sonidos contemporáneos tras su salida de Calibre 50, resaltó la personalidad única de Jiménez, admirado por su carisma, superación y actitud emprendedora, tan distinta a la suya propia. La muerte de Jiménez en una tragedia no especificada dejó un luto profundo en la industria musical regional y la sociedad colombiana, transformando la frustración por la colaboración pendiente en un sentido homenaje y provocando en Muñoz una reflexión sobre la vulnerabilidad de los músicos y los riesgos personales que enfrentan.
Planes de colaboración truncados por la tragedia
En esos intensos intercambios de los últimos tres meses, Muñoz y Jiménez no eran los mejores amigos, pero ya avanzaban en los arreglos para un proyecto conjunto que quedó inconcluso. “En los últimos tres meses estuvimos hablando muy seguido, no éramos los mejores amigos, pero ya estábamos cuadrando nuestra colaboración”, relató Muñoz, subrayando cómo esa conexión se vio abruptamente interrumpida.
“Me afectó y pensé que me pudo haber pasado a mí”
Edén Muñoz, músico
Crisis personal que derivó en rehabilitación
La noticia de la muerte impactó tanto a Muñoz que lo llevó a cuestionar su propia vida y la seguridad de su familia. “Caí en una clínica de rehabilitación… pasó lo de Yeison, que es algo que a mí me afectó, la verdad”, confesó, detallando su tratamiento de 45 días en total: quince días en enero, otros quince en los siguientes tres meses y los restantes al final del año. “Me pudo haber pasado a mí. Y pudieran haber ido mis hijos ahí”, agregó, enfatizando el temor que lo invadió.
“Tenía una personalidad bastante única y una historia que siempre me llamó mucho la atención porque era muy distinta a la mía”
Edén Muñoz, músico
Este testimonio no solo cierra un capítulo de duelo personal para Muñoz, sino que invita a una reflexión colectiva sobre los desafíos emocionales y de salud mental que aquejan a los artistas, en medio del brillo de sus carreras y las sombras de sus vulnerabilidades.











