Goldman Sachs prevé inflación al 5,2% en Colombia 2026 por bloqueo en Ormuz

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El banco de inversión Goldman Sachs alertó en un informe publicado el 12 de marzo que el conflicto en Medio Oriente, iniciado a finales de febrero, elevará la inflación en Colombia hasta el 5,2% al cierre de 2026 y obligará al Banco de la República, el banco central del país, a incrementar su tasa de interés en 100 puntos básicos hasta el 11,25% en marzo. Este análisis examina el impacto del alza en los precios del petróleo, con el Brent alcanzando los 119,50 dólares el 9 de marzo y acercándose a los 100 dólares esta semana, un 40% por encima del promedio del año pasado, en la inflación y la política monetaria tanto en Colombia como en América Latina.

El bloqueo del Estrecho de Ormuz, un canal vital entre Irán y la Península Arábiga por donde transita el 20% del crudo mundial, se debe a ataques a instalaciones petroleras y la colocación de minas, lo que ha disparado los precios energéticos. Colombia, como exportador neto de petróleo, enfrenta presiones inflacionarias por su consumo interno del crudo, en un contexto donde la tasa del Banco de la República ya subió de 9,25% a 10,25% en enero.

Proyecciones y escenarios de Goldman Sachs

Según los escenarios delineados por Goldman Sachs, un bloqueo del Estrecho de Ormuz por 21 días mantendría el Brent en 77 dólares como base, pero extenderlo a 60 días lo impulsaría a 105 dólares, y en un horizonte de largo plazo podría llegar a 150 dólares. En América Latina, cada alza del 10% en el petróleo sumaría 0,3 puntos porcentuales a la inflación y 0,1 puntos a las tasas de interés a corto plazo. Para Colombia, esto no alteraría las proyecciones de crecimiento económico, pero sí encarecería los créditos hipotecarios, el consumo y la inversión empresarial debido a la incertidumbre global.

El informe también ajusta las expectativas de crecimiento en la región: Perú vería una reducción de 30 puntos básicos a 2,8%, Chile de 20 puntos a 2,3% y México de 20 puntos a 1,6%, destacando la vulnerabilidad ante la volatilidad en el Golfo Pérsico. Este panorama subraya cómo el conflicto militar en Medio Oriente no solo tensiona los mercados energéticos, sino que complica la estabilidad macroeconómica en países como Colombia, donde la dependencia interna del petróleo amplifica los efectos inflacionarios.

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