El Banco de Alimentos de Bogotá cerró el año 2025 con una entrega histórica de 22.710.863 kilogramos de productos alimenticios a familias vulnerables en la capital y la mayoría de los departamentos de Colombia, lo que representa un crecimiento del 11 por ciento respecto a 2024 y marca su segundo mayor récord histórico, solo superado por los 29.731.119 kilogramos distribuidos en 2020. Esta labor, impulsada por la solidaridad ciudadana, aportes empresariales y el rescate de excedentes agrícolas para evitar el desperdicio, fue destacada en el informe anual presentado por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, junto al padre Daniel Saldarriaga, director ejecutivo de la entidad.
De ese total, 12.417.818 kilogramos provenían directamente de donaciones, que representaron el 54,6 por ciento de la distribución, mientras que el Programa de Recuperación de Excedentes Agrícolas (Prea) contribuyó con 5.084.700 kilogramos en Corabastos y 4.372.470 kilogramos en veredas rurales. Además, 134.783 horas de voluntariado impulsaron estas operaciones en Bogotá y diversas regiones del país. En total, 463.232 familias se beneficiaron, incluyendo 51.786 niños, 27.919 jóvenes, 42.062 adultos y 15.963 adultos mayores, con ayudas humanitarias complementarias por 13.000 millones de pesos que atendieron emergencias como la ola invernal en Chocó y los desplazamientos en Catatumbo.
Expansión operativa y alianzas clave
La organización, creada en 2001 por el cardenal Pedro Rubiano Sáenz y que celebra sus 25 años en 2025, fortaleció sus alianzas con empresas, agricultores y organizaciones sociales para potenciar estas entregas. Un hito importante fue la inauguración de una nueva bodega de 300 metros cuadrados, que duplicará la capacidad operativa y permitirá recuperar un 40 por ciento más de frutas y verduras, sumando 1,5 millones de kilogramos anuales adicionales.
“Este informe refleja la confianza y la generosidad de miles de personas y empresas que respaldan esta misión. Cada donación se convierte en alimento y esperanza para quienes más lo necesitan”.
Padre Daniel Saldarriaga, director ejecutivo del Banco de Alimentos de Bogotá
Estos resultados no solo evidencian el compromiso solidario de la sociedad colombiana, sino que también proyectan un futuro de mayor impacto en la lucha contra el hambre, con infraestructuras mejoradas y redes ampliadas que aseguran una distribución más eficiente y amplia a lo largo del territorio nacional.











