David Felipe Acosta Botina, un ingeniero de petróleos de 27 años y 1,74 metros de altura, con contextura atlética y cabello negro, desapareció el pasado 1 de marzo en el norte de Bogotá, específicamente en la zona T, tras salir del casino ubicado en el centro comercial El Retiro alrededor de las 9:30 y 9:40 de la noche. Vestía pantalón sudadera azul rey, camiseta negra, tenis blancos y accesorios de oro y plata. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que contaba dinero en efectivo con su celular en la mano mientras caminaba hacia la carrera 15 con calle 82, entre El Retiro y Atlantis, donde tropezó con dos personas que subieron a un vehículo y desapareció en la esquina.
Su madre, Piedad Edith Botina Plaza, y su tía Jacqueline Botina han liderado la búsqueda desesperada, confirmando que David salió sin documentos, cédula ni tarjetas, y que no consumía licor ni tenía problemas personales. Antes de salir, había comunicado a su hermano que iba a comprar camisas para el trabajo. La familia reportó llamadas extorsivas exigiendo dos millones de pesos y pistas falsas, como una el 7 de marzo de 2026 en Fontibón que fue descartada.
El misterio del celular y la mujer presuntamente argentina
Días después, el celular de David fue encendido con una SIM card diferente y se encontró en poder de una mujer presuntamente argentina, quien no dio explicaciones sobre su origen y desconectó el dispositivo al ser cuestionada para evitar ser localizada. Piedad Edith relató que un investigador le informó que el teléfono había sido vendido a otra persona que insertó su SIM, pero insistió en que no era su hijo quien lo manipulaba.
«Él comete un error: sale del casino contando una plata, más el celular en la mano»
Piedad Edith Botina Plaza, madre de David
La familia, contactable en los números 310 3235341 y 322 3591292, atribuye la desaparición a ese descuido al salir contando el dinero y urge a las autoridades revisar más cámaras en la zona para esclarecer qué ocurrió en esos fatídicos minutos.
«Yo como mamá les pido que me ayuden a buscar a mi hijo, porque no tengo paz ni tranquilidad»
Piedad Edith Botina Plaza, madre de David
«Cuando se le pregunta por el celular, cómo lo obtuvo, no da respuesta y desconecta todo para que no la podamos localizar»
Piedad Edith Botina Plaza, madre de David
Este caso resalta la vulnerabilidad en zonas concurridas de Bogotá y la angustia de una familia manizaleña que no descansa hasta hallar pistas sobre el paradero de David Felipe Acosta Botina.











