Alcaldes de Bogotá, Medellín y Barranquilla aumentan salario 7% para 2025-2026

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Los salarios de los alcaldes de Bogotá, Medellín y Barranquilla experimentarán un aumento del 7% en 2026, correspondiente al ajuste por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el período 2025-2026, de acuerdo con la categorización municipal establecida por población e ingresos corrientes de libre destinación. Carlos Fernando Galán, Federico Gutiérrez y Alejandro Char, actuales mandatarios de estas ciudades con periodos hasta 2027, se beneficiarán de este incremento regulado por decretos oficiales y normativas como la Ley 136 de 1994, la 617 de 2000 y la 1551 de 2012.

Este ajuste salarial responde a la proporcionalidad con el tamaño poblacional y la capacidad financiera de cada municipio, reflejando los retos administrativos de administrar grandes volúmenes de recursos en urbes como Bogotá, con más de ocho millones de habitantes, y Medellín, clasificadas en categoría especial. En el caso de Bogotá, el Decreto 620 de 2025 fija el salario mensual en 25.504.632 pesos, que incluye la básica y la de representación, acercándose al tope de más de 27.500.000 pesos para municipios con más de 500.001 habitantes.

Salarios de los alcaldes según la categoría del municipio

La categorización municipal establece rangos salariales que van desde aproximadamente 6.800.000 pesos mensuales para los alcaldes de la sexta categoría, en municipios con menos del 10.000 habitantes —que representan cerca del 85% de las entidades territoriales—, hasta los 27.500.000 pesos en la categoría especial. Así, los de primera categoría, con entre 100.001 y 500.000 habitantes, perciben alrededor de 23.300.000 pesos; segunda categoría, de 50.001 a 100.000 habitantes, unos 16.800.000; tercera, de 30.001 a 50.000, cerca de 13.500.000; cuarta, de 20.001 a 30.000, unos 11.300.000; y quinta, de 10.001 a 20.000 habitantes, aproximadamente 9.100.000 pesos.

Este sistema, regulado por la Constitución de 1991 y las leyes de categorización, aplica un ajuste anual por IPC —que para 2025 fue del 5,10%— para mantener las remuneraciones proporcionales a las responsabilidades de los alcaldes como máximas autoridades administrativas y políticas de sus municipios. Las diferencias salariales subrayan la magnitud de los recursos manejados en las grandes ciudades frente a las realidades de los pequeños entes territoriales.

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