Humberto de la Calle, exjefe negociador de paz y exsenador, rechazó de manera contundente el llamado hecho por la representante a la Cámara María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, a no comprar productos de las marcas Arturo Calle y Mario Hernández. De la Calle calificó la iniciativa como condenable y advirtió que el fascismo se mimetiza en este tipo de acciones, en un intercambio que se desarrolló en las cuentas oficiales de X y que ha avivado el debate sobre polarización política y consumo en Colombia.
El origen del polémico mensaje de Carrascal radica en una foto que ella misma compartió en un trino, donde aparece junto a Arturo Calle en un evento organizado por el abogado Abelardo de la Espriella, lo que motivó su publicación con frases como hasta aquí llegaron las compras en Arturo Calle y por favor ni Arturo Calle ni Mario Hernández, hay tantas buenas marcas qué impulsar hechas en Colombia. Esta postura se interpreta como un boicot a marcas nacionales asociadas a figuras afines al Centro Democrático, como la afinidad de Mario Hernández con la senadora Paloma Valencia, en un contexto de creciente confrontación ideológica.
Defensa de empresarios y llamado al diálogo
Gustavo Bolívar, exsenador del Pacto Histórico, salió en defensa de ambas marcas, argumentando que él sí compra en Arturo Calle y en Mario Hernández independientemente de sus posturas ideológicas, pues son empresarios honestos que pagan impuestos y generan empleo, y se han esmerado porque sus productos tengan calidad. Bolívar enfatizó que en vez de cancelarlos por pensar distinto deberíamos seducirlos con argumentos como a los demás empresarios de Colombia, y añadió que algunos de sus empleados serán más productivos y felices con un sueldo mínimo de dos millones, en referencia a la propuesta salarial vigente. Además, aclaró que no es proletario contra ricos y que nuestros enemigos no son los empresarios, sino los corruptos, que existen en la derecha, el centro y la izquierda.
«El fascismo se mimetiza».
Humberto de la Calle, exjefe negociador de paz y exsenador
De la Calle reforzó su tesis expuesta en una columna reciente sobre la confrontación entre el estado de derecho y los autoritarismos que comparten un mismo ADN, mientras Bolívar enumeró avances del gobierno actual como bonos pensionales, compra de tierras, mejoras salariales a soldados, apoyo a madres comunitarias, salud preventiva y educación superior. En este escenario, se destaca el crecimiento económico nacional proyectado en 2,6% para 2025, junto a las ganancias históricas del sector financiero y el incremento de capitales en grandes grupos económicos, sin que se hayan registrado expropiaciones.
«Yo sí compro en Arturo Calle y en Mario Hernández, independientemente de sus posturas ideológicas. Son empresarios honestos que pagan impuestos y generan empleo».
Gustavo Bolívar, exsenador
El intercambio ha generado reacciones entre críticos, usuarios de redes y sectores empresariales, preocupados por los posibles efectos en el empleo y la industria nacional, en un clima de polarización que cuestiona la relación entre posturas políticas y decisiones de consumo cotidianas.











