Hallado en Bogotá David Felipe Acosta tras 17 días; familia alega secuestro, policía salida voluntaria

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David Felipe Acosta, un ingeniero de 27 años empleado de una multinacional de seguros, desapareció el 1 de marzo tras salir de un casino en el sector Unilago de Bogotá, en la calle 82 con carrera 15, y fue hallado con vida el martes 17 de marzo en una zona selvática del norte de Colombia. Su madre, Piedad Edith Botina, denuncia que fue víctima de un secuestro con fines de trata de personas, donde lo interceptaron en una camioneta, lo golpearon y lo retuvieron en una finca aislada junto a otras personas, incluyendo menores, bajo maltrato, torturas y administración de drogas. Sin embargo, la Policía Metropolitana, a cargo del brigadier general Giovanni Cristancho, descarta cualquier secuestro y afirma que se trató de una salida voluntaria por decisión propia, motivada por problemas financieros, sin intervención de terceros ni evidencias de paseo millonario o llamadas extorsivas.

Acosta fue visto por última vez saliendo del casino rumbo a Unilago, lo que activó de inmediato los protocolos de búsqueda de la Sijín. Al ser localizado, se le encontró sin ropa ni zapatos, con lagunas mentales y recuerdos fragmentarios. Según la versión que el propio David le dio a su madre, logró huir con la ayuda de chamanes locales en la selva, tras ser mantenido incomunicado. La familia prioriza ahora su recuperación física y emocional, mientras la controversia crece por las divergentes narrativas entre los allegados y las autoridades.

Versiones contradictorias marcan el caso

Piedad Edith Botina relató con detalle el calvario de su hijo, asegurando que no hubo pedido de rescate porque el objetivo era otro, relacionado con la trata de personas. La policía, por su parte, insiste en que no hay pruebas concluyentes de delito y que Acosta actuó por cuenta propia, cerrando la puerta a hipótesis de retención forzada.

“Lo golpearon, lo subieron a un carro y lo llevaron a una finca. Él no pudo comunicarse porque lo mantenían aislado en una selva del país”

Piedad Edith Botina, madre de David Acosta

“No pidieron dinero porque el objetivo era otro”

Piedad Edith Botina, madre de David Acosta

El caso permanece abierto a la espera de más investigaciones policiales, mientras la familia de Acosta exige claridad sobre los hechos y advierte sobre los riesgos de redes criminales en zonas selváticas. Este hallazgo genera alertas sobre la seguridad en la capital y sus alrededores, sumando un nuevo capítulo a las desapariciones reportadas en la región.

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