Carrascal rebate a De la Calle por calificar de fascista su llamado a evitar Arturo Calle y Mario Hernández

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La representante a la Cámara por el Pacto Histórico, María Fernanda Carrascal, respondió en su cuenta de X a las críticas del exvicepresidente Humberto de la Calle, quien calificó como fascista su comentario invitando a no comprar productos de las marcas Arturo Calle y Mario Hernández. En su publicación inicial, Carrascal buscaba promover el consumo ético y apoyar otras marcas nacionales emergentes, pero De la Calle interpretó el mensaje como un boicot condenable que encajaba en su columna previa sobre autoritarismos.

El intercambio se dio en la red social X, donde Carrascal negó haber propuesto un boicot y cuestionó por qué De la Calle, autodenominado liberal, usó el término fascismo contra ella por defender el consumo responsable, mientras ignora ejemplos de la derecha como las declaraciones del abogado Abelardo de la Espriella sobre «destripar a la izquierda radical» o de la senadora Paloma Valencia proponiendo bloquear acceso a alimentación y agua para indígenas en protestas.

El comentario original y la réplica de De la Calle

Carrascal había escrito previamente: «Por favor, ni Arturo Calle ni Mario Hernández, hay tantas buenas marcas que impulsar hechas en Colombia», con la intención de destacar opciones éticas en el empresariado nacional. En respuesta, De la Calle publicó: «El boicot que propone Mafe Carrascal a los productos de Arturo Calle y Mario Hernández no solo es condenable. Me cae como anillo al dedo de mi pasada columna: el paradigma hoy no es autoritarismo proletario contra autoritarismo para ricos. Es más bien Estado de derecho y libertad vs. autoritarismos que comparten ADN. El fascismo se mimetiza y permea si no tenemos claridad».

«Por favor, ni Arturo Calle ni Mario Hernández, hay tantas buenas marcas que impulsar hechas en Colombia»

María Fernanda Carrascal, representante a la Cámara del Pacto Histórico

«El boicot que propone Mafe Carrascal a los productos de Arturo Calle y Mario Hernández no solo es condenable. Me cae como anillo al dedo de mi pasada columna: el paradigma hoy no es autoritarismo proletario contra autoritarismo para ricos. Es más bien Estado de derecho y libertad vs. autoritarismos que comparten ADN. El fascismo se mimetiza y permea si no tenemos claridad»

Humberto de la Calle, exvicepresidente

Defensa de Carrascal y precisiones sobre el empresariado

En su réplica, Carrascal enfatizó: «Pero sí usó esa palabra contra mí por expresar una posición a favor del consumo ético. Incluso, si los consumidores se coordinan para boicotear una empresa por razones políticas (cosa que no propuse en este caso), estarían ejerciendo plenamente su libertad como consumidores. Pero a De la Calle, el liberal, eso le parece fascismo». Además, lamentó la interpretación política del mensaje y aclaró que Arturo Calle ha mostrado una actitud dialogante en temas laborales, lo que debería ser norma en Colombia. Recordó la responsabilidad histórica de los liberales en el siglo XX por su indiferencia ante la derecha radical y dureza con el movimiento obrero, instando: «Ojalá reflexionen».

«Pero sí usó esa palabra contra mí por expresar una posición a favor del consumo ético. Incluso, si los consumidores se coordinan para boicotear una empresa por razones políticas (cosa que no propuse en este caso), estarían ejerciendo plenamente su libertad como consumidores. Pero a De la Calle, el liberal, eso le parece fascismo»

María Fernanda Carrascal, representante a la Cámara del Pacto Histórico

«Lamento que se haya interpretado de otra manera y que haya quienes estén usando esto políticamente para justificar sus propios sesgos. No fue lo que dije ni lo que propuse. Y hago una precisión: Arturo Calle ha tenido una actitud dialogante frente a los derechos laborales. Eso debería ser la regla, no la excepción, en el empresariado colombiano»

María Fernanda Carrascal, representante a la Cámara del Pacto Histórico

Este debate en redes resalta las tensiones políticas en Colombia alrededor del consumo ético, los derechos laborales y las interpretaciones de autoritarismo, con Carrascal desligando su llamado de cualquier boicot y enfocándose en impulsar marcas nacionales responsables, mientras De la Calle lo enmarca en un choque entre libertad y extremismos.

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