Miguel Uribe Londoño, el candidato presidencial del partido Demócrata de 73 años, desmintió categóricamente las acusaciones de estar utilizando el magnicidio de su hijo, el senador y precandidato presidencial del Centro Democrático Miguel Uribe Turbay, para obtener réditos políticos de cara a las elecciones del 31 de mayo. En un pronunciamiento público difundido a través de videos y publicaciones en redes sociales como X y Facebook, el aspirante respondió a los señalamientos con una frase contundente: “Ojalá pudiera”. El atentado contra su hijo ocurrió el 7 de junio de 2025 en el barrio Fontibón de Bogotá, durante un acto político, donde recibió disparos por la espalda, incluyendo uno en la cabeza, lo que lo llevó a someterse a 12 intervenciones quirúrgicas y a permanecer dos meses y cuatro días en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Santa Fe, donde falleció el 11 de agosto de 2025 a los 39 años.
Las investigaciones han identificado a la Segunda Marquetalia como autora intelectual del crimen, ordenado por alias El Zarco Aldinever, con capturas que incluyen al ejecutor material, un menor de 15 años, así como a Katerine Martínez, conocida como alias Gabriela, condenada a 21 años de prisión, y a Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, sentenciado a 22 años. Uribe Londoño, quien abandonó el Centro Democrático por sus acercamientos con el abogado Abelardo de la Espriella, enfrenta una contienda presidencial con márgenes ajustados en las encuestas, en un contexto donde la viuda de su hijo, María Claudia Tarazona, ha decidido no participar en su campaña.
El doloroso homenaje a un legado político
En su mensaje, cargado de emoción, Miguel Uribe Londoño rechazó frontalmente las imputaciones de instrumentalizar la tragedia familiar, recordando la pérdida irreparable causada por el terrorismo y exaltando el amor por su hijo en lugar de cualquier cálculo electoral.
“Hay quienes dicen que estoy usando a mi hijo para hacer política. Ojalá pudiera hacerlo. Ojalá pudiera tenerlo a mi lado, verlo jugar con mi nieto Alejandro, oírlo, discutir con él, verlo caminar entre la gente como él lo hacía. Pero no puedo. No puedo porque el terrorismo me lo arrebató, porque me lo quitó para siempre. A un hijo no se le usa, a un hijo se le ama, se le honra”
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial del partido Demócrata
El candidato enfatizó la importancia de preservar las ideas de su hijo, construidas a partir de un cercano contacto con la gente y la visión de un país mejor, como la única manera de mantener viva su memoria en medio de la lucha política.
“Algo importante que me quedó de Miguel son sus ideas, las que construyó escuchando, acercándose a la gente, soñando un país mejor. Y hoy la única forma de que no muera del todo es que esas ideas sigan vivas en ustedes, en sus oportunidades, en su futuro”
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial del partido Demócrata
Finalmente, Uribe Londoño framed su aspiración no como una mera ambición personal, sino como un propósito profundo de materializar el sueño de su hijo, asegurando que mientras esas ideas perduren, Miguel Uribe Turbay continuará vivo en el corazón de la nación.
“Yo no tengo una ambición, tengo un propósito: construir el país que mi hijo soñó. Porque mientras esas ideas vivan, Miguel seguirá vivo”
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial del partido Demócrata
Este pronunciamiento llega en un momento clave de la campaña, donde el dolor por la pérdida se entremezcla con la polarización electoral, recordando a Colombia las secuelas del terrorismo y el costo humano de la política en un país aún marcado por la violencia.












