Adulto mayor muere calcinado en incendio de vivienda en vereda El Cauzal, Montebello (Antioquia)

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En la mañana del martes 24 de marzo de 2026, un adulto mayor no identificado perdió la vida al quedar atrapado en un voraz incendio que destruyó por completo su vivienda en la vereda El Cauzal, zona rural de Montebello, en el suroeste de Antioquia. Los bomberos voluntarios de Montebello, liderados por el comandante Álvaro Echeverry, acudieron rápidamente al lugar y lograron controlar las llamas, evitando que el fuego se propagara a la zona boscosa circundante. El cuerpo de la víctima fue hallado sin vida en el interior de la casa y trasladado a la morgue municipal para su identificación formal, mientras las autoridades investigan las causas del siniestro, que hasta el momento permanecen indeterminadas.

Este trágico suceso se produce apenas tres semanas después de otro fatal incidente en la misma vereda El Cauzal, donde un rayo segó la vida de Luis Emilio Palacio Guisao, un campesino de 55 años originario de Urabá, el miércoles 4 de marzo de 2026. Palacio Guisao trabajaba junto a aserradores bajo un plástico cuando fue alcanzado por la descarga eléctrica; su compañero, de entre 36 y 37 años, resultó ileso tras recibir atención médica. El acceso al sitio del rayo se vio entorpecido por problemas de orden público, obligando a los bomberos a transportar el cuerpo por caminos de herradura en un esfuerzo logístico notable.

Montebello, propenso a emergencias por tormentas y rayos

Montebello enfrenta con frecuencia emergencias como incendios, inundaciones, deslizamientos y tormentas eléctricas, agravadas en la temporada de lluvias intensas entre mayo y julio, que incrementa la actividad de estas últimas en Antioquia. Entre 2008 y 2023, el departamento registró 121 muertes por rayos, con un promedio de ocho víctimas al año, destacando municipios como Cáceres, con 172 rayos por kilómetro cuadrado anuales —el cuarto lugar a nivel global— y Turbo, con 105, en el puesto 25 mundial. Los bomberos locales operan de manera voluntaria, sin contrato formal con la alcaldía, lo que les obliga a alternar sus labores de rescate con sus trabajos cotidianos.

Frente a estos riesgos, las autoridades recomiendan buscar refugios sólidos durante las tormentas y evitar cobijarse bajo plásticos o árboles, medidas preventivas esenciales en una región donde los fenómenos climáticos extremos siguen cobrando vidas.

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