El presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó duramente la decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de elevar la tasa de interés del 10,25% al 11,25%, una medida aprobada por un ajustado voto de 4 a 3, y llamó al pueblo a quitarle la mayoría a la corriente política uribista que, según él, domina el banco. En un mensaje difundido en redes sociales, Petro argumentó que esta alza golpea a los sectores productivos e industriales, priorizando los intereses de la banca sobre la economía real del país.
La Junta Directiva, integrada por siete miembros, cuenta con cuatro designados por el gobierno de Petro: el ministro de Hacienda, Germán Ávila, junto a Olga Lucía Acosta, César Giraldo y Laura Moisá. No obstante, Ávila se retiró indefinidamente de sus funciones en la junta, mientras que los otros tres miembros provienen del gobierno anterior de Iván Duque: Bibiana Taboada y Mauricio Villamizar, además del gerente Leonardo Villar. El representante a la Cámara Daniel Briceño destacó en la red social X que Petro colocó cuatro de los siete miembros en la junta.
Choque entre Ejecutivo y Banco Central
Este episodio refleja un creciente choque entre el Ejecutivo y el Banco de la República por la política monetaria, en medio de una desaceleración de la inversión. Petro enfatizó que la medida no fomenta una verdadera inversión, ya que la cuenta nacional incluye la vivienda como bien de consumo, que cae con el ascenso de las tasas. El gobierno, por su parte, anunció reuniones para un “Pacto por el Trabajo y la Producción” con los ministerios de Hacienda y Comercio, donde Petro subrayó un pacto con el empresariado productivo basado en el respeto a la propiedad privada y políticas industrial y agraria.
“no hará sino estrellarse y cambiará en tanto el pueblo quite la mayoría a la corriente política que domina el banco y que no es más que el uribismo acrecentado por técnicas de maquillaje”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“no es verdadera inversión, porque esa cuenta nacional suma la vivienda, que es un bien de consumo y cae por el ascenso de la tasa de interés”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro también aclaró que no pretende ser “el dictador de la economía” y que el banco debe obedecer al pueblo, advirtiendo que si la acción del Banco desata la insostenibilidad de la deuda o retiene el ingreso nacional en los dueños de la deuda pública, se hará valer el principio del salario móvil y medidas extraordinarias. En respuesta, el gerente Leonardo Villar defendió la independencia de los miembros, salvo el ministro de Hacienda, afirmando que actúan guiados por convicciones técnicas y el mandato constitucional de mantener el poder adquisitivo de la moneda colombiana.
“salvo el ministro de Hacienda, los miembros actúan de forma independiente y guiados exclusivamente por sus convicciones técnicas y por el cumplimiento del mandato constitucional”
Leonardo Villar, gerente del Banco de la República
Este enfrentamiento pone en evidencia las tensiones por el control de la política económica en Colombia, con el presidente insistiendo en priorizar la producción sobre la especulación financiera.











