Bogotana de 26 años pidió eutanasia por endometriosis; cirugía en India retiró 100% de focos

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Melisa Gaona, una joven bogotana de 26 años diagnosticada con endometriosis grado 4, solicitó la eutanasia el 31 de julio de 2025 debido al dolor crónico insoportable que le impedía llevar una vida normal, pero una junta médica rechazó su petición al considerar que aún existían opciones terapéuticas disponibles. Meses después, el 18 de diciembre de 2025, se sometió a una cirugía de escisión en India, donde el especialista retiró el cien por cien de los focos endometriósicos sin necesidad de extraer órganos, ofreciéndole un rayo de esperanza tras años de sufrimiento que inició con su primer periodo menstrual y culminó en un diagnóstico oficial a los 24 años.

Gaona padece además síndrome de sensibilización central del dolor, vejiga dolorosa, síndrome de vejiga hiperactiva y estreñimiento crónico, condiciones que han afectado gravemente sus actividades cotidianas, laborales y relaciones personales, en una enfermedad recurrente que limita su existencia diaria. En una entrevista concedida a Revista Semana, compartió su testimonio, destacando cómo el dolor persistente la llevó al borde del desespero, describiéndolo como un alambre lleno de fuego que quema sin cesar.

De la eutanasia a la cirugía transformadora

Tras la negativa a su solicitud de eutanasia, Melisa exploró tratamientos alternativos como terapias con células madre, ozonoterapia, cámara hiperbárica, fisioterapia general y pélvica, acupuntura y meditación, pero fue la intervención quirúrgica en India la que marcó un antes y un después. Aunque el dolor postoperatorio ha sido intenso, el médico le confirmó que había eliminado por completo la endometriosis, un avance que contrasta con las múltiples consultas fallidas previas en Bogotá, su lugar de residencia.

«Cuando yo pedí la eutanasia, era porque no quería seguir viviendo con este dolor, que me estaba matando a diario».

Melisa Gaona

En su relato, Gaona enfatiza la gravedad de la endometriosis grado 4 y urge a no minimizarla, recordando que quienes lo hacen no cuestionan solo un síntoma, sino que invalidan una existencia entera marcada por el sufrimiento constante.

«Tener endometriosis es como tener un alambre lleno de fuego».

Melisa Gaona

«Me dijo que había retirado el ciento por ciento de la endometriosis».

Melisa Gaona, refiriéndose al médico

«Las personas que minimizan la endometriosis deben saber que no están cuestionando un síntoma, están invalidando una existencia entera».

Melisa Gaona

Este caso pone de manifiesto los desafíos enfrentados por miles de mujeres con endometriosis en Colombia, donde el acceso a tratamientos especializados como la escisión radical sigue siendo limitado, y resalta la importancia de opciones médicas avanzadas antes de considerar medidas extremas como la eutanasia.

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