Un trágico accidente múltiple se registró en la mañana del 1 de abril en el peaje Casablanca, sobre la vía Zipaquirá-Ubaté en Cogua, Cundinamarca, cuando un tractocamión que transportaba leche chocó violentamente contra varios vehículos detenidos en fila, provocando una explosión e incendio que dejó un saldo de cinco personas muertas y más de 19 heridos. El impacto involucró al menos seis carros y una motocicleta, y según las primeras inspecciones de la Policía, el siniestro habría sido causado por una posible falla mecánica en el tractocamión, cuya verificación está en curso por parte de las autoridades.
Las cinco víctimas fatales, que perdieron la vida de manera instantánea, viajaban en un mismo vehículo e incluían a un menor de edad y un animal de compañía. Mientras tanto, los sobrevivientes, entre ellos Jonathan Silva Santiesteban y su acompañante Kelly Johana García Santiesteban, quienes iban en motocicleta, fueron trasladados a centros médicos para recibir atención: él al Hospital San Luis de Cajicá y ella al Hospital Funcional de Zipaquirá. En la escena, varios vehículos quedaron completamente incinerados, y las autoridades continúan inspeccionando las causas exactas y el estado de los demás involucrados, con los heridos en proceso de recuperación hospitalaria.
Testimonios estremecedores de sobrevivientes y autoridades
Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, confirmó los detalles del percance al indicar que tras la inspección policial se determinó la identidad de las víctimas. Jonathan Silva Santiesteban, uno de los testigos clave, relató el terror vivido en aquellos instantes al sentir el impacto repentino del tractocamión por la parte trasera de su motocicleta.
“Después de la inspección que realizó la Policía, se determinó que los cinco tripulantes venían en un mismo vehículo y perdieron la vida de manera instantánea cuando se presentó la colisión de frente con esta tractomula; había un menor de edad en este vehículo, así como un animal de compañía”
Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca
“Sentí el impacto de repente de la tractomula por la parte de atrás. Eso fueron dos segundos de miedo, desesperación. No sé Dios cómo me dio fuerzas para sostenerme de la moto y de igual manera sostener a Kelly, quien iba conmigo. No me dejé sacar de la moto”
Jonathan Silva Santiesteban, sobreviviente
El motociclista, aún adolorido por las lesiones en cabeza, costillas y brazos, describió su estado físico como un milagro divino pese al sufrimiento generalizado en su cuerpo. Además, narró cómo, tras desconectarse momentáneamente del mundo en medio del caos, tuvo que actuar con rapidez para sacar a su acompañante de la carretera mientras los carros seguían avanzando sin detenerse. Estos testimonios, recogidos vía Minuto60 y Revista Semana, junto con reportes de autoridades y Policía, subrayan la magnitud del accidente que ha conmocionado a la región.











