Los candidatos al Congreso de la República de Colombia para el periodo 2026-2030 invirtieron más de mil millones de pesos en sus campañas durante las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026, según informes oficiales analizados por el medio Cambio. Figuras destacadas como Jhony Besaile del Partido de la U, quien destinó 1.289 millones de pesos y obtuvo 107.469 votos; Wilmer Carrillo con 1.252 millones y 125.256 votos; Juan Carlos Garcés del Partido de la U con 1.210 millones; Edgardo Espitia de Cambio Radical con 1.137 millones; y Jaime Alfonso Cano del Partido Conservador con 1.488 millones, lideraron el gasto en departamentos como Córdoba, Valle del Cauca, Antioquia, Sucre, Meta, Bogotá, Bolívar y Medellín. Otros nombres relevantes incluyen a Óscar Sánchez del Partido Liberal, Jhon Amaya de Alianza Verde, Milene Jarava del Partido de la U con 1.439 millones, Milton Virgilio Carreño con 1.170 millones, y María Fernanda Carrascal del Pacto Histórico, quien reportó ingresos por 3.442 millones y gastos de 2.994 millones.
Estos recursos provinieron de aportes propios, familiares, partidarios y privados, utilizados en propaganda, materiales de campaña y actos públicos como el Pacto Fest, con el objetivo de asegurar una de las 285 curules disponibles en el Congreso: 103 en el Senado y 182 en la Cámara de Representantes. Katherine Miranda de Alianza Verde invirtió 1.346 millones, de los cuales 1.154 millones fueron del partido y recuperó 253 millones; Horacio José Serpa del Partido Liberal destinó 1.216 millones, obtuvo 65.469 votos y recuperó 552 millones; Richard Aguilar, exgobernador financiado por privados, gastó 1.182 millones y recuperó 625 millones; Lina Garrido de Cambio Radical invirtió 808 millones para 30.000 votos; Alix Yirley Vargas superó los 1.100 millones; María Paz Gaviria destinó 875 millones; María Camila Salas 600 millones; Jota Pé Hernández utilizó 400 millones propios; y Mauricio Parodi de Medellín, 732 millones.
Los mayores gastadores y sus contextos
Entre los top gastadores, Jhony Besaile, quien busca su tercer periodo y pertenece al clan político de Córdoba, enfrenta investigaciones judiciales; Wilmer Carrillo invirtió fuertemente en propaganda pero está en proceso por irregularidades; Juan Carlos Garcés contó con el apoyo de Dilian Francisca Toro; y Edgardo Espitia completó su inversión en Cambio Radical. Algunos de estos montos superaron incluso los de ciertas candidaturas presidenciales, aunque el gasto no siempre se tradujo en escaños, como en el caso de Lina Garrido o Milton Virgilio Carreño.
Gasto sin garantía de victoria
Los informes destacan que, pese a las millonarias inversiones, no todos los candidatos lograron curules, y varios electos arrastran procesos legales o investigaciones judiciales. Este panorama revela las dinámicas de financiamiento en la política colombiana, donde los recursos de campañas buscan influir en un Congreso que definirá el rumbo del país hasta 2030, subrayando la necesidad de mayor transparencia en un sistema con 285 escaños en juego.











