La Fiscalía General de la Nación reabrió en 2023 el proceso judicial por abuso sexual contra Fabián Sanabria, exdecano y profesor de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, un caso que ha estado marcado por recusaciones, aplazamientos y solicitudes de nulidad. Sanabria recibe protección institucional desde febrero de 2014, atribuida a amenazas de colectivos feministas, mientras que las víctimas, como Steeven López y Joan Sebastián González, enfrentan hostigamiento, aislamiento y exilio sin medidas de amparo estatal. En mayo de 2024 se presentó una nueva denuncia formal, vinculada a una víctima que tenía 17 años al inicio de los hechos, lo que ha reactivado el debate sobre la desigualdad en la protección estatal.
Las denuncias iniciales surgieron en 2012 con Joan Sebastián González y en 2013 con Steeven López, principal denunciante, pero se hicieron públicas en 2020 gracias a la Comisión Feministas de Asuntos de Género del Departamento de Antropología de la Universidad Nacional. Los casos fueron archivados por vencimiento de términos y reabiertos con nuevas pruebas, en un contexto donde Sanabria ocupó cargos destacados como decano y director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia. La nueva denuncia describe un testimonio protegido de acoso, abuso sexual, coerción, chantaje emocional, agresión física y psicológica sufrido por la víctima desde sus 17 años como monitora académica, en un ambiente universitario donde los rumores de acoso estaban normalizados y las denuncias de hombres por violencia sexual son poco frecuentes debido a tabúes de masculinidad.
Desigualdad en la protección y revictimización de las víctimas
Las víctimas han enfrentado hostigamiento constante, incluyendo burlas en colectivos estudiantiles y Lgbti+, lo que ha llevado a algunos al exilio. Juan Felipe Criollo, abogado de los denunciantes, ha denunciado públicamente esta disparidad, mientras que los procesos judiciales continúan con obstáculos que prolongan la impunidad. La reapertura coincide con rumores sobre un posible nombramiento de Sanabria como embajador en Francia, lo que ha intensificado la visibilidad del caso.
“A las víctimas no se les ha dado ninguna medida de protección”
Juan Felipe Criollo, abogado
“Yo lo único que quiero es justicia. No quiero absolutamente nada de este señor…”
Steeven López, denunciante
En testimonios protegidos, una víctima relató su vulnerabilidad como menor de edad, sin apoyo económico y lejos de casa, mientras otra destacó que el reconocimiento de los hechos fue el primer paso para su sanación. Steeven López describió el impacto de las amenazas: rompían los vidrios de su casa, lo obligaron a mudarse y lo llevaron a encerrarse emocionalmente, sintiendo que su vida privada había sido secuestrada. Este caso expone no solo las fallas en el sistema judicial, sino también la revictimización sistemática en entornos académicos, donde la protección del acusado contrasta con el abandono de quienes buscan justicia.












