En la madrugada del lunes 27 de abril, un Renault Clío perdió el control en el deprimido de Villanueva, sobre la avenida Oriental en Medellín, Antioquia, chocó contra un muro, se volcó en el sentido contrario y arrolló a varias personas en situación de calle, dejando un saldo fatal de dos muertos y cuatro heridos. Las víctimas mortales fueron un hombre y una mujer de entre 30 y 50 años, quienes fallecieron en el lugar del accidente, mientras que tres de los heridos presentaron lesiones leves. El conductor del vehículo, quien no contaba con licencia de conducción vigente, fue capturado por el delito de homicidio culposo por las autoridades.
El siniestro ocurrió en un sector conocido por la constante presencia de personas en situación de calle, lo que agrava la tragedia y reaviva el debate sobre la seguridad vial en la zona. Según el parte oficial emitido por la Secretaría de Movilidad y la Policía, el vehículo impactó un muro antes de volcarse y arrollar a los transeúntes, dejando un panorama de devastación en la vía. El conductor fue trasladado inicialmente a un centro médico para valoración y luego puesto a disposición de las autoridades.
Sospechas de manejo bajo efectos de estupefacientes
Las investigaciones preliminares apuntan a que el conductor podría haber estado manejando bajo los efectos de estupefacientes, aunque los resultados de los exámenes de laboratorio están pendientes para confirmar esta hipótesis. La captura por homicidio culposo subraya la gravedad del hecho, en un contexto donde la ausencia de licencia agrava las responsabilidades del implicado. La Secretaría de Movilidad y la Policía continúan recopilando evidencias para esclarecer completamente el accidente.
Reavivando el debate sobre seguridad en el deprimido de Villanueva
Este trágico suceso pone de nuevo sobre la mesa la necesidad de medidas más estrictas para proteger a las personas vulnerables en áreas de alta circulación como el deprimido de Villanueva, donde la convivencia entre vehículos y peatones en situación de calle representa un riesgo latente. Las autoridades locales han sido instadas a revisar protocolos de seguridad vial, mientras las familias de las víctimas esperan justicia en medio del dolor.












