Miller Arango Aguilar, ex empleado de la cadena de ropa Lili Pink e influencer, compartió un impactante testimonio sobre cómo recibía parte de su salario de manera no declarada, justo después de la rueda de prensa ofrecida por Leonardo Quevedo Castillo, director Especializado contra los Delitos Fiscales de la Fiscalía General de la Nación. En su relato, Arango detalló pagos irregulares en una oficina ubicada en la carrera 280, a las afueras de Bogotá camino a Chía, en el marco de una investigación por lavado de activos que supera los 730 mil millones de pesos, mediante la técnica de pitufeo que involucraba importadoras y empresas proveedoras de papel para simular operaciones de comercio exterior e ingresar recursos de origen ilícito provenientes de contrabando.
Arango, quien trabajó en la empresa antes de convertirse en creador de contenido y que es ingeniero de sistemas de profesión, cobraba un salario mensual de 3.2 millones de pesos, de los cuales solo 2 millones se depositaban de forma legal, mientras que los restantes 1.2 millones le llegaban por fuera, sin declarar, presumiblemente para evadir impuestos o responsabilidades laborales como liquidaciones. La cadena Lili Pink cuenta con más de 300 tiendas en todo el país, y estas prácticas forman parte de una supuesta afectación estructural por una red criminal transnacional que usaba la marca como fachada para lavado de activos y evasión fiscal.
Condiciones laborales extremas y fiscalizaciones en marcha
El ex empleado describió horarios extenuantes, llegando a las 7 de la mañana sin un horario fijo de salida, y calificó a Lili Pink como la peor marca en la que ha laborado en Colombia. La Fiscalía detalló en su rueda de prensa reciente la operación en curso, con el Cuerpo Técnico de Investigación allanando y fiscalizando las instalaciones, e incluso evaluando la expropiación de las más de 300 tiendas. Por su parte, Lili Pink emitió un comunicado reconociendo las acciones de la Fiscalía como un proceso administrativo en desarrollo.
«Dos millones nada más me ingresaban legalmente. El otro $1′200.000 me lo depositaban (…) no sé ni cómo llamarlo, simplemente me lo depositaban. Claro, me imagino que por impuestos o liquidación, pues ellos no respondían por eso»
Miller Arango Aguilar, ex empleado e influencer
En redes sociales, el testimonio ha generado reacciones divididas: algunos usuarios reprochan a Arango por ser desagradecido, mientras que otros defienden los pagos por debajo de cuerda como una práctica común en el sector.
«La peor marca en la que yo he trabajado en Colombia se llama Lily Pink»
Miller Arango Aguilar, ex empleado e influencer
«Todo esto se los cuento porque es la peor empresa en la que yo he trabajado. Y sí, el día de hoy el CTI ha entrado a fiscalizarle, a revisarle y dicen que hasta expropiarle más de trescientas tiendas que ellos tienen en el país. Todo esto que digo es presuntamente. Y como me dijo la jefe hace cuatro años: buena suerte»
Miller Arango Aguilar, ex empleado e influencer
Este caso pone en evidencia las irregularidades en el sector retail colombiano y las ramificaciones de redes criminales transnacionales, mientras la Fiscalía avanza en su pesquisa para desmantelar la estructura que habría lavado miles de millones a través de Lili Pink.












